Capaces de aprovechar al máximo la luz natural y la visión, regular el grado de transparencia y translucidez, reducir el calor o el frío y aumentar nuestra comodidad, los vidrios inteligentes electrocrómicos hacen posible el control de la luz que los traspasa . Es decir, que el usuario acciona un interruptor o un control domótico para hacerlos transparentes u opacos, según sus necesidades o apetencias. El vidrio ha salido al rescate frente al cambio climático. Los edificios son responsables del 40% del consumo de energía y del 36% de las emisiones de CO2. El acristalamiento inteligente refuerza la eficiencia energética al disminuir el consumo y controlar la iluminación y la temperatura. Su uso se está extendiendo a distintos sectores, como la industria de la automoción, aeronáutica, la construcción, arquitectura e industria ferroviaria. De acuerdo con un estudio realizado por Group 14 Engineering para la empresa Vitro, Vidrio Arquitectónico, los Vidrios low-e maximizan la transmisión de luz natural al mismo tiempo que limitan el paso del calor exterior, lo que deriva en importantes ahorros de energía eléctrica considerando que el uso de los equipos de aire acondicionado y otros equipos de ventilación que representan más del 50% del consumo eléctrico en edificios de oficinas. El material investigado es capaz de adoptar tres estados: luminoso, por lo que permanece completamente transparente a la luz solar y al calor; fresco, bloqueando el calor, pero dejando pasar la luz visible; y oscuro, impidiendo el paso tanto del calor como de la luz. ¿Y cuál es el mecanismo que permite estas funcionalidades? El vidrio está compuesto de nanocristales –óxido de indio dopado con estaño- y matriz vítrea –ambos transparentes-. Al aplicar sobre estos materiales un pequeño voltaje, en un rango de 2.5 voltios, los nanocristales absorben radiación solar infrarroja y la matriz vítrea atrae la radiación solar visible. Variando el potencial eléctrico, se puede escoger qué componente activar. También te puede interesar: Listones de madera: un "must" en la decoración de interiores moderna Los nanocristales de óxido de indio-estaño y las moléculas formadoras de la matriz vítrea se sintetizan por separado en el laboratorio y son dispersadas en soluciones acuosas. Estas soluciones se depositan en pequeños cristales, de 4 cm2, formando una capa transparente que contiene el material inteligente. El estado en el que se encuentre el vidrio como consecuencia del voltaje aplicado es reversible: solo se tiene que invertir la polaridad del voltaje para que el material vuelva a ser transparente. Fuente: La Vanguardia