Así asegura Alejandra Kamel, vicepresidenta de Innovación y Desarrollo de PepsiCo Latinoamérica, uno de los productores de alimentos y bebidas más fuertes de la región. Kamel ha trabajado duro durante 21 años para abrirse camino y llegar a puestos de dirección en un sector mayoritariamente de hombres. “Siempre decimos que las carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) son más para los hombres porque son más frías y exactas, pero es porque tenemos este paradigma de lo que es para mujer y de lo que es para hombre. Y creo que hay que eliminarlo desde la escuela. Hay muchos maestros que hacen estos comentarios y no incentivan a las mujeres a tener la curiosidad de ver este mundo”, dice esta ingeniera bioquímica que reside en México. También te puede interesar: Desarrollo con perspectiva de género Quitar estos roles no significa -aclara- que las encaminemos a todas a ser científicas porque no es así, pero sí cree que eso les daría la oportunidad de que sientan curiosidad y de que, desde pequeñas, experimenten si pueden ser buenas en esas áreas. “Creo que todo viene de una educación dividida. Esto de que si eres mujer eres mejor para áreas más administrativas, para áreas menos complejas. Pero no tiene nada que ver la complejidad con el género”, enfatiza. Además de la influencia fundamental que tiene la educación y los maestros en la vida y sueños de las niñas, Kamel afirma que, para analizar la ausencia de ellas en las áreas STEM, no se puede dejar a un lado lo que se aprende en el hogar. “Tenemos que educar a los padres, a los hermanos, a todos los que son parte de la comunidad sobre esta posibilidad, que no nacimos para estar en casa ni para casarnos y tener hijos nada más. Que podemos estudiar cualquier área y que ser científicas también es válido. Que te incentiven”, afirma. Y también hace una llamada a la comunidad internacional para que se divulgue más el trabajo científico que se realiza en las empresas. “Muchas veces pensamos que los científicos nada más lanzan cohetes a la luna o son astronautas o que descubren la cura contra el cáncer. Pero hay tantas cosas en el día a día donde los científicos estamos involucrados y en las que hacemos la diferencia”, explica. Según datos de la UNESCO, del total de investigadores en ingeniería y tecnología en América Latina y el Caribe, solo el 36% eran mujeres en Uruguay; el 26%, en Colombia; el 24%, en Costa Rica; el 17%, en El Salvador; en Honduras el 21,5%; y en Bolivia y Perú alrededor del 19%. “Contar con más mujeres en STEM traería beneficios para su desarrollo profesional y autonomía económica”, dice la organización en un reciente informe publicado en conjunto con ONU Mujeres. Pero, además, traería beneficios para las propias empresas y para la economía de los países, asegura el Banco Mundial. “Si ellas ganan, todos ganan: la productividad de algunas economías podría aumentar hasta en un 25% si se eliminan las barreras que impiden que las mujeres se desempeñen en ciertos sectores u ocupaciones”. Para Kamel llegar a la vicepresidencia de una compañía tan importante en América Latina no ha sido fácil. Pero, asegura, la empresa en la que ahora ocupa un puesto de dirección le ha dado las herramientas para ser una líder exitosa. También te puede interesar: La ONU advierte que no se alcanzará la igualdad de género en el 2030 “Aceptan que hay minoría de mujeres en este campo y quieren atraer más talento femenino. Estamos trabajando en ello. Ellos sabían que era un mundo de hombres para mí, inclusive dentro PepsiCo en su momento, y sabían a lo que me estaba enfrentando. No lo pusieron abajo de la alfombra. Hablaron de eso totalmente con claridad y con transparencia”, explica. Fuente: EFE