Incluso, ofrecen la oportunidad de conectar con emociones personales y explorarlas de forma segura. Este efecto justifica que cada vez haya más interés en utilizar las películas como una herramienta terapéutica. La filmoterapia puede resultar eficaz para ayudar a las personas a procesar emociones difíciles y, como consecuencia, a mejorar la salud mental. Hablar de lo que le ocurre a los personajes puede resultar más cómodo que hablar de problemas personales directamente, ya que permite cierta distancia emocional frente a lo que se vive. Las películas también ayudan a aprender habilidades para la vida a partir de cómo los personajes afrontan sus retos. También, ayuda a reducir el conflicto entre padres y adolescentes, aumenta la empatía y les ayuda a mejorar las habilidades comunicativas. Además, se ha demostrado que el cine se puede usar como herramienta para reducir la ansiedad. También te puede interesar: 10 películas se filman en Ecuador como parte de la campaña ‘Más Ecuador en el Mundo’ Existen determinados grupos de personas que pueden beneficiarse, entre ellos: los jóvenes con autismo, ya que pueden identificar sus puntos fuertes positivos y desarrollar resiliencia, pacientes psiquiátricos, para expresar sus pensamientos y sentimientos. Y otro estudio demostró que ver y comentar películas de superhéroes permite a los jóvenes diagnosticados de esquizofrenia encontrar fuerza y sentido a las dificultades que enfrentan. Por: The Conversation