En América Latina, la sostenibilidad empieza a consolidarse como una estrategia ligada a eficiencia, resiliencia y competitividad. En este escenario, la gestión del agua, la energía y los residuos deja de abordarse de forma aislada para convertirse en una plataforma de valor para ciudades e industrias, en un contexto marcado por presión climática, escasez de recursos y mayores exigencias operativas. Para Laura Arias, Directora de Sostenibilidad LATAM de Veolia, esta transformación debe reflejarse en resultados concretos. Bajo el plan GreenUp 2024-2027, la compañía trabaja sobre tres ejes: descarbonizar, descontaminar y regenerar recursos. “Trabajamos junto a ciudades e industrias con soluciones concretas en agua, energía y residuos”, sostiene, con una visión que conecta desempeño ambiental con impacto territorial. Esa estrategia ya muestra resultados. En 2025, Veolia ayudó a evitar más de 1,5 millones de toneladas de CO2e a sus clientes en América Latina, trató 984 millones de m³ de agua residual, reutilizó 129 millones de m³ de agua y gestionó más de 500.000 toneladas de residuos peligrosos. Para Arias, estos indicadores demuestran que una sostenibilidad bien ejecutada no solo reduce impactos, sino que fortalece la capacidad de adaptación de las organizaciones. Esta visión se traduce en casos concretos. También te puede interesar: Aeropuerto de Quito lidera Sudamérica como el Mejor Aeropuerto Regional “En Chile, implementamos una solución de bioenergía circular para una exportadora de fruta que valoriza más de 1.100 toneladas al año de huesos de ciruela como combustible, sustituyendo el 80% de la energía fósil necesaria para producir vapor y evitar más de 1.000 toneladas de CO2e anuales”, sostiene. Además, en un importante complejo hospitalario en Guayaquil, Veolia opera un modelo Energy Savings as a Service que garantiza ahorros mínimos del 10% anual por hospital, equivalentes a 1,94 GWh al año. Laura Arias concluye que a través de Interagua, además, gestiona el ciclo integral del agua para 2,7 millones de habitantes, suministrando más de 373 millones de m³ de agua potable al año y en la planta Las Esclusas, el 60% de la demanda eléctrica de la operación es cubierta por biogás.