El Live Streaming Commerce, permite que, a kilómetros de distancia, con consumidores conectados desde sus computadoras o smartphones, en cualquier momento, fuera del habitual horario comercial, los vendedores puedan mostrar productos y responder al mismo tiempo las consultas en tiempo real. Con esta estrategia interactiva de "ecommerce en vivo" las marcas pueden realizar demos y pruebas de productos, incluir testimonios, influencers y humanizar las interacciones. Durante este live, el consumidor puede indagar sobre el producto y aclarar cualquier duda que tenga sobre el mismo. Esto funciona tal cual como si los consumidores estuvieran en una tienda física, pero de manera más dinámica y desde cualquier lugar. El líder global de esta tendencia hoy en día es China. De acuerdo con datos de Statista, el valor del Live Commerce en ese país pasó de USD 66.000 millones en 2019 a 148 mil millones en 2020. Las ventajas del Live Streaming Commerce también se traducen en intangibles que conectan con las demandas actuales de los consumidores. Además está la bidireccionalidad en la relación entre el cliente y la marca. Esta interacción contribuye a que todos se sientan parte de una conversación y de una transacción con respecto a un producto. También se construyen comunidades en torno a un producto y a una marca. Sin embargo, el Live Commerce representa algunos desafíos. A nivel tecnológico, cuestiones como la robustez de las conexiones, la calidad del sonido y la resolución de las pantallas, aparecen en agenda para todos los actores, en particular los consumidores. Otro desafío es la inversión en investigación y experimentación. La adopción de innovaciones radicales supone para cada marca, una transformación interna. Los colaboradores y la dirección de las compañías deben acompañar con cambios culturales significativos el proceso de adopción de estas soluciones, cuyo impacto involucra, más temprano que tarde, a todas las áreas de la organización. Lo mismo ocurrirá con cada una de las fases del proceso de compra, como las soluciones de pago, la post venta, la administración de stock, la capacidad de respuesta de los equipos de marketing para plantar promociones y ofertas espontáneas en función de las métricas que dispare el evento. Fuente: Columnistas