Todo empezó cuando se entendió que la identidad digital no era solo una versión moderna del documento físico, sino la llave maestra del siglo XXI. Ecuador implementó un sistema de identidad digital soberano, seguro e interoperable. Cada ciudadano, desde su celular o dispositivo personal, podía validar su existencia digital con biometría, firmar contratos, acceder a servicios públicos, recibir atención médica remota o votar desde cualquier lugar del mundo. También puedes leer: Ray-Ban Meta: Gafas inteligentes que traducen en tiempo real y ahora disponibles en todo el mundo El impacto fue inmediato. La burocracia desapareció, los trámites se volvieron instantáneos y transparentes. Los ecuatorianos que migraron retornaron digitalmente, conectados con su tierra, ejerciendo derechos y creando oportunidades sin estar físicamente presentes. La economía digital floreció porque la confianza ya no dependía de papeles, sino de identidades verificadas en tiempo real. Ecuador se integró a redes internacionales de confianza digital, compartiendo estándares con otros países. El pasaporte físico dio paso a una identidad global. Las empresas simplificaron su relación con el Estado y con los clientes. Las microempresas accedieron a créditos con validación digital y los jóvenes crearon emprendimientos globales desde comunidades rurales. Pero nada de eso habría sido posible sin decisiones valientes en 2025. Se invirtió en ciberseguridad, educación digital e inclusión tecnológica. Se construyó el marco legal para proteger derechos y se garantizó el acceso a todos, sin dejar a nadie atrás. También puedes leer: 4 consejos para mejorar las compras en línea este Día de la Madre Hoy, viendo atrás desde este futuro, quiero decirles algo: aún están a tiempo. El futuro digital de Ecuador no está escrito en piedra, pero sí en código, en leyes, en valores y en decisiones. Todos pueden ser parte. Construir una identidad digital sólida es más que un avance tecnológico: es un acto de soberanía, inclusión y progreso. Desde el presente, ustedes pueden comenzar a diseñar el país que soñamos… y que nosotros ya habitamos. (O) Por: Miguel Ángel Sánchez Chávez, especialista en identidad digital y CEO de ANFAC Ecuador. *Artículo publicado en colaboración con la Cámara de Innovación y Tecnología Ecuatoriana (Citec).