La movilidad eléctrica empieza a mostrar resultados medibles en Ecuador. Según el primer Inventario Organizacional de Gases de Efecto Invernadero —GEI— desarrollado por BYD Ecuador, los vehículos eléctricos comercializados por la marca han evitado la emisión acumulada de más de 40.000 toneladas de CO₂e entre 2023 y mayo de 2026. La cifra equivale a dejar de consumir más de 4,5 millones de galones de gasolina o al impacto ambiental de sembrar 666.750 árboles. De acuerdo con la empresa, este resultado permite dimensionar el aporte de la electromovilidad a la reducción de emisiones del transporte urbano en el país. Desde 2023 hasta mayo de 2026, BYD ha comercializado 5.625 vehículos eléctricos en Ecuador. La evolución de la flota muestra un crecimiento sostenido: 171 unidades en 2023, 682 en 2024 y 2.463 en 2025. Para 2026, la compañía proyecta alcanzar 7.000 vehículos eléctricos en circulación. El inventario fue desarrollado por Andor Corp, Importadora y Comercializadora de BYD en Ecuador, bajo los estándares internacionales de la norma ISO 14064-1. Además, fue revisado técnicamente por CERES, Corporación Ecuatoriana para la Responsabilidad Social y Sostenibilidad. Según los parámetros del Ministerio de Energía de Ecuador, el IPCC y la EPA, cada vehículo eléctrico que reemplaza a uno de combustión interna evita la emisión de aproximadamente 7,11 toneladas de CO₂ al año. Este cálculo permite cuantificar el impacto de la sustitución tecnológica en el parque automotor. “Desde global tenemos un propósito definido: enfriar el planeta en 1°C. En el país decidimos transparentar nuestros resultados para demostrar resultados medibles y no quedarnos solo en el discurso. Con este inventario evidenciamos con datos concretos cómo la movilidad eléctrica contribuye a reducir emisiones y dependencia de combustibles fósiles en Ecuador”, señaló Rodrigo Montoya, Gerente de Marketing de BYD Ecuador. La presentación de este inventario incorpora una medición verificable sobre el impacto de la electromovilidad en Ecuador. En un contexto de transición energética y presión por reducir emisiones, este tipo de reportes permite evaluar con datos el avance de nuevas tecnologías de transporte y su aporte a los objetivos ambientales del país.