Hace algunas semanas se hizo oficial que la firma China Road and Bridge Corporation (CRBC) esperaba la aprobación de dos proyectos inmobiliarios para construir en los alrededores del edificio del Hotel Quito. Las protestas ante la noticia no se hicieron esperar, y las críticas por parte de los moradores aledaños a la zona y aquellos protectores de los bienes patrimoniales y culturales de Quito ya tomaron lugar. Y no es de extrañar, ya que a lo largo de esta década se ha discutido la posibilidad de este proyecto, debido a la importancia histórica que mantiene. La ciudad como manifestación concreta del enjambre social, cultural y económico de quienes la habitan, resulta una expresión híbrida que mezcla valores e intereses, razones y pretextos que definen y explican las aspiraciones de distintos grupos de interés. En el caso particular del Hotel Quito, rodeado de argumentos de los moradores que revelan insatisfacción por su calidad patrimonial, amerita un ejercicio maduro de gobernanza en el que la seriedad y la integridad en los estudios técnicos reflejen un mejor desarrollo ambiental, social, y económico de un proyecto que es ícono en un barrio de extensa popularidad y tradición como La Floresta. En esa diversidad de actores, distintos y opuestos, los grupos se implican en el problema mientras perciben potenciales beneficios y afectaciones que producen las políticas, planes y proyectos que surgen, a manera de acuerdos sociales, y que intentan equilibrar las aspiraciones de los grupos en conflicto. Por su tamaño, ubicación y destino como inversión, los proyectos de esta repercusión pública –por su alto impacto en el funcionamiento y la imagen del barrio– despiertan opiniones y persepciones diversas que derivan en conflictos de interés por los actores interesados, pero que necesariamente deben ser solucionados. La genuina gestión del bien común, basada en la construcción cuidadosa de acuerdos entre comunidades y promotores, con la presencia proba y eficiente de la autoridad dirimente, hacen de la gobernanza un escenario exigente, y altamente provechoso para resolver dilemas éticos. Este método exige la participación de una comunidad informada y respaldada en argumentos sólidos; así como de un promotor tan consciente de la rentabilidad como de los beneficios que entregue a la ciudad, y de un operador público que sea política y técnicamente capacitado, que apueste y ponga en juego elevadas competencias para analizar, modelar y negociar con el fin de lograr la amalgama ideal entre equidad social, equilibrio ambiental y racionalidad económica para el desarrollo de la ciudad. Momentos cúspides sobre la coyuntura del Hotel Quito Fuente: Primicias 1. CRBC compró el Hotel Quito en 2016 por USD 30,8 millones en una negociación de acciones en la Bolsa de Valores de Quito. La compra se realizó con una ficha patrimonial de inventario del 2014 en la que los parqueaderos y jardines no estaban dentro del valor patrimonial. 2. En 2021, CRBC envió un proyecto inmobiliario a la Unidad Colaborativa del Colegio de Arquitectos de Pichincha para construir una torre de seis pisos en los parqueaderos y jardines del Hotel Quito. De forma paralela, el INPC solicitó un cambio de ficha patrimonial del hotel y la empresa china retiró el anteproyecto. Las protestas de los moradores de La Floresta se hicieron sentir. 3. También en 2021, con resolución ministerial se conformó el Consejo Técnico de Apoyo, con delegados del Ministerio de Cultura y Patrimonio, el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, el Instituto Metropolitano de Patrimonio y el Colegio de Arquitectos del Ecuador. Entre sus acciones estuvo elaborar una nueva ficha de valoración patrimonial del Hotel Quito, para que se incluya a los parqueaderos y jardines como patrimonio. A finales del 2022, CRBC volvió a enviar su proyecto inmobiliario y arquitectónico “con ajustes” a la Secretaría de Hábitat en el que se plantea construir tres torres de hasta 27 pisos en los alrededores. 4. El Consejo Técnico de Apoyo mantuvo reuniones durante 2023 para ajustar la ficha patrimonial del hotel, pero no se logró un consenso en ese entonces. El 18 de enero de 2024, en la última reunión del consejo, sus miembros acordaron, por unanimidad, recopilar información para hacer una nueva ficha y dejar sentado que los jardines y estacionamientos “forman parte del complejo patrimonial Hotel Quito”. A inicios de febrero de 2024, la firma china cuestionó que el Consejo Técnico excluyera de las reuniones a CRBC. 5. El 19 de febrero de 2024, la Entidad Colaboradora de Proyectos del Colegio de Arquitectos de Pichincha CAE-P emitió el primer certificado que viabiliza el proyecto de construcción en los parqueaderos y jardines. Por: Hernán OrbeaArquitecto y Docente Investigador Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE)