Esa fue una de las principales conclusiones de la primera edición de Diálogos entre Tapas, espacio organizado por CORPEI junto con la Cámara Oficial Española de Comercio del Ecuador, que reunió a destacados representantes del sector empresarial y exportador para analizar las oportunidades de negocio, inversión y fortalecimiento de relaciones comerciales entre Ecuador y España. Como parte de la jornada, el Cónsul General de España en Ecuador, Sr. D. Pedro José Sanz Serrano, ofreció una intervención en la que destacó la importancia de la relación bilateral entre ambos países y el potencial existente para seguir fortaleciendo los vínculos comerciales, empresariales y de inversión. El panel contó con la participación de Iván Ontaneda, CEO de Eco-Kakao y presidente del directorio de ANECACAO; Andrés Cuka, CEO de Marbelize y presidente del directorio de CEIPA; y Weldyn Quezada, vicepresidente de Grupo Quezada, quienes compartieron sus experiencias y perspectivas sobre la evolución de las relaciones comerciales entre Ecuador y España. La conversación fue moderada por Eduardo Egas, presidente ejecutivo de CORPEI. Durante el encuentro, los panelistas coincidieron en que el mercado europeo exige hoy mucho más que productos de calidad. Aspectos como la sostenibilidad, la trazabilidad, la innovación, el cumplimiento de estándares internacionales y la capacidad de generar valor agregado se han convertido en factores determinantes para competir con éxito. También puedes leer: Corporación Favorita y Kia Ecuador fortalecen la movilidad sostenible con la entrega de tres Kia EV9 Asimismo, destacaron que España constituye una puerta de entrada estratégica hacia Europa y un mercado particularmente atractivo para los productos ecuatorianos, no solo por los acuerdos comerciales vigentes, sino también por la cercanía cultural y la presencia de una amplia comunidad de migrantes ecuatorianos, que representa una ventaja para fortalecer vínculos comerciales, comprender mejor al consumidor y posicionar la oferta nacional. Entre las reflexiones compartidas, se resaltó la capacidad de resiliencia y adaptación de los empresarios ecuatorianos frente a escenarios económicos cambiantes, así como la importancia de construir relaciones comerciales de largo plazo basadas en la confianza, la cercanía y el contacto permanente con clientes y socios estratégicos. Los participantes concordaron además en que las empresas ecuatorianas deben continuar apostando por la diversificación de mercados, la innovación y el desarrollo de productos con mayor valor agregado como herramientas clave para fortalecer su competitividad internacional y aprovechar de mejor manera las oportunidades que ofrece Europa. El espacio permitió intercambiar experiencias y aprendizajes sobre acceso a mercados, estándares internacionales, innovación empresarial y tendencias comerciales, reafirmando el potencial de la relación Ecuador-España como motor para el crecimiento de los negocios y las exportaciones ecuatorianas.