Nacido en Voghera, Italia, en 1932, Valentino Garavani fundó la Maison Valentino en Roma en 1960, junto a su socio y compañero de vida Giancarlo Giammetti. Desde sus primeras colecciones, la marca se posicionó como sinónimo de alta costura, vistiendo a figuras como Jacqueline Kennedy, Elizabeth Taylor y Sophia Loren. A lo largo de las décadas, Valentino construyó una identidad estética reconocible a escala mundial. El llamado “rosso Valentino” se convirtió en un sello distintivo de la casa, mientras la marca ampliaba su presencia hacia el prêt-à-porter, accesorios, fragancias y licencias internacionales, consolidándose como uno de los grandes nombres del lujo europeo. También te puede interesar: Neobanco Revolut solicita licencia bancaria completa para operar en Perú Valentino se retiró oficialmente del diseño en 2008, tras un último desfile en París. Desde entonces, la casa continuó operando bajo nuevos directores creativos, manteniendo su relevancia en el mercado global. Actualmente, Valentino Group pertenece al fondo Mayhoola for Investments, con sede en Catar, que adquirió la marca como parte de su estrategia de inversión en lujo internacional. En el ejercicio 2025, la empresa reportó ingresos anuales por aproximadamente 1.310 millones de euros (USD 1.536 millones). Aunque Valentino Garavani se alejó del control operativo hace más de una década, su impacto económico perduró. La fortuna personal de Valentino Garavani fue valorada en alrededor de USD 1.500 millones, resultado de la venta de participaciones, licencias y del crecimiento sostenido de la marca a lo largo de su historia. Más allá de la moda, Valentino Garavani deja un legado como constructor de marca, referente de la moda independiente italiana y ejemplo de cómo el diseño puede transformarse en un negocio global sostenible en el tiempo. Su influencia sigue presente en la industria del lujo, donde la maison Valentino continúa siendo un punto de referencia creativo y comercial. Fuentes: CNN Español | The New York Times | El Universo