Google ha aterrizado en la estrategia que lo llevó a ser una de las mayores compañías del planeta. El imperio del gigante de ‘Mountain View’ se forjó gracias a la recolección de grandes cantidades de datos sobre los internautas que, debidamente procesadas, hacían posible la publicidad personalizada, es decir, mostrar a cada usuario anuncios que se adapten a sus características. La compañía anunció, hace dos años, que cambiaría ese modelo que permite a las empresas interesadas construir perfiles extremadamente completos de cada usuario, sin embargo, también ha dado detalles sobre ya no recoger información individualizada. La idea de Google es que desde 2023 solo se registren los cinco temas principales presentes en las webs por las que haya transitado el internauta en la última semana a través del navegador Google Chrome (el más utilizado, con una cuota de mercado del 66%). Estas temáticas serán visibles para el usuario, que podrá eliminarlas. O lo que es lo mismo, se le dará la opción de decidir no participar en el sistema de rastreo. La medida es revolucionaria para el sector y se enmarca en un contexto de una creciente sensibilización de la ciudadanía acerca del valor de su privacidad digital. Apple supo captar también esa tendencia y desde el año pasado permite a sus clientes decidir si quieren o no que las aplicaciones que tienen instaladas en sus teléfonos y tabletas recojan datos sobre su navegación. Este cambio de rumbo llega en un momento en el que autoridades de protección de datos, como las austriacas, se plantean prohibir Google Analytics, la herramienta que gestiona la información de los usuarios recogida por el buscador, por infringir leyes de privacidad comunitarias. Y pocos días después de que Google fue llevado a los tribunales en Washington por recolectar supuestamente datos de la localización de los usuarios, aun cuando estos creían tener desactivada esta opción en sus dispositivos. Fuente: El País