‘La mejor ciudad para vivir en Ecuador’, ese es el lema de la ciudad que Portoviejo busca hacer realidad para 2035. Con esta premisa, el GAD municipal de la capital manabita puso en acción el tercer Foro Internacional de Urbanismo que, mediante charlas y actividades lúdicas, buscó enfrentar los desafíos urbanísticos a través de propuestas y soluciones que resuelvan el desarrollo urbano y favorezcan el diseño de ciudades a escala humana con un enfoque sostenible. A lo largo de los últimos años, el gobierno municipal de la ciudad manabita trabajó a favor de un plan de desarrollo urbano para contrarrestar las pérdidas que dejó el terremoto de 2016. Los resultados fueron palpables: demolición de edificios que representaban riesgos, remoción de escombros y construcción de nuevas edificaciones. Además, se crearon nuevos espacios públicos como parques y boulevards con el fin de crear una mayor conexión entre espacios y personas. Una visión de crecimiento El evento dio inicio el martes 16 de agosto a las 9h00, con el alcalde Agustín Casanova haciendo el recorrido inaugural por el parque Las Vegas. El burgomaestre también fue el encargado de dar las palabras de inicio y aprovechó para agradecer a los asistentes y contar sobre el plan Visión 2035 que tiene Portoviejo. “Las cifras de desarrollo urbano en Ecuador son muy mala. Por eso, como Municipio, decidimos implementar un correcto modelo de administración y un plan de ordenamiento territorial que lleve a un crecimiento cantonal, pero también que brinde bienestar al ciudadano”, declaró Casanova. El alcalde señaló que el inicio de este plan arrancó porque no había confianza del pueblo en el desarrollo de la ciudad. “Solo 1 de cada diez ciudadanos creía que Portoviejo tenía salida”, señaló. Sin embargo, el dato que más impactó fue que solo tres de cada diez jóvenes veían su futuro ahí. “Esto era intolerable porque significaba un pueblo envejecido, que no innova y visualiza un pobreza futura”, sentenció el burgomaestre. Para esto, Casanova sentenció que Portoviejo tiene algunos puntos primordiales que efectuar: Invertir en infraestructura para un mejor tratamiento del territorio para brindar mayor incentivo económico a los ciudadanos. Incrementar la cobertura de servicios básicos Mayor relación a largo plazo con el sector privado Efectuar un modelo donde el ciudadano sea el centro del plan Ciudades sostenibles, conectadas y de gran valor humano Entre los conferencistas, el III Foro Internacional de Urbanismo contó con la presencia de 10 expositores de nacionalidad ecuatoriana, colombiana y argentina. Agustín Casanova, Gustavo Restrepo, Wilder Echaverría, Arturo Mejía, Carmenza Saldías, Candelaria Mas, Carlos Puerta, Natalia Burgos, Félix Jaime y Gustavo González fueron los speakers durante los dos días. Como parte de los temas centrales, el desarrollo territorial sostenible fue uno de los ejes principales a tratar. Ante esto, el arquitecto Gustavo Restrepo, proveniente de Medellín, sostuvo la idea de una regeneración urbana, principalmente porque, según él, Latinoamérica jamás ha tenido un plan de este tipo que se desarrolle desde cero. “Parte del problema ha sido el crecimiento desmesurado de la población urbana. Cada vez hay más gente y mayor crecimiento para su asentamiento; hay escasez de suelo urbano, falta de bancos de suelo y sus elevados costos; además de la expansión de la huella urbana”, declaró. En ese sentido Restrepo sentenció que una regeneración urbana sí es posible a pesar de los “pequeñas o grandes problemáticas”. Para él, el primer paso tiene que ver, sin duda, con la voluntad política, luego con la participación ciudadana y finalmente con la planificación integral. “Lograr una reestructuración viene de la mano de políticas con continuidad que estén plagadas de estrategias, planes económicos de desarrollo urbano y participación social, solo así habrá una gobernabilidad efectiva”, sentenció. Sin embargo, en esta conexión, también parte una correcta gestión del suelo que permita un desarrollo urbano sostenible. Esa fue la premisa de Wilder Echeverría, miembro de la empresa de Desarrollo Urbano de Medellín, quien enfatizó que el estudio de suelos es relevante para marcar conexiones humanas que brinden valor y crecimiento. En ese sentido, la movilidad es un aspecto fundamental del desarrollo urbano, siempre y cuando cumpla con su fin: conectar espacios y personas. “Las ciudades deben estar constituidas por conectores viales que reduzcan el déficit urbano y permitan a la ciudadanía integrarse con más espacios de la ciudad. Aquí se incluyen parques, plazas, sector urbano, rural o complejos deportivos y de entretenimiento. Todo debería conectarse”, señala. Bajo esta idea nace la idea de las ciudades a escala humana, el tema central del segundo día de conferencias. Candelaria Mas, miembro de Estudio Gehl, enmarcó que el concepto de ‘Ciudades a escala humana’ se refiere a la experiencia vivida por el individuo y donde destaque el valor de ‘sociedad’. “La ciudad a escala humana no es el fin, es un proceso interminable que se empieza mirando. El objetivo es diseñar espacios exteriores e interiores donde se creen experiencias para todo tipo de personas, de diferentes edades y cualquier estrato; el fin es lograr que tengan momentos de valor en su conexión con los espacios”, declaró la experta. No obstante, en esa generación de experiencias para las personas y el desarrollo urbano de las ciudades, entra en trabajo también la naturaleza. Eso fue lo que detalló Natalia Burgos, quien habló de los retos y oportunidades de incorporar soluciones basadas en la naturaleza - SBN- para la gestión territorial. Para ella, “hablar de las SBN alude a las intervenciones democráticas que priorizan el espacio público y el acceso a la naturaleza. Además, fomentan acciones clave para la adaptación al cambio climático, e incluso mejoran la salud humana al proveer fuentes naturales de agua y aires limpios hasta reducir los excesos de calor”. En ese sentido, mientras Burgos mencionaba los casos de éxito de Cali, ciudad de Panamá o Buenos Aires en la implementación de SBN,felicitó el trabajo de Portoviejo por hacer el parque Las Vegas. “Es un modelo eficiente de enverdecer la ciudad, casi a la par de modelos extranjeros”, sentenció. El entretenimiento también fue protagonista Más allá de las exposiciones, el evento de Portoviejo Visión 2035 también contó con actividades lúdicas a las que los ciudadanos tuvieron libre acceso desde las 16h00 hasta las 22h00. La gente tuvo la posibilidad de plantar su propia planta en un espacio designado a tener mayor naturaleza dentro de la plaza del parque Las Vegas. También, los interesados podían medir su huella de carbono y vislumbrar algunas obras de arte hechas con materiales reciclados. De igual manera, para promover el negocio y la economía local, se implementó una feria gastronómica en la que los ciudadanos podían disfrutar de la clásica comida manaba. Pero el centro de miradas se lo llevó el túnel del tiempo. Este espacio fue diseñado para que los participantes conozcan la historia de ocho ciudadanos que vivieron la catástrofe del terremoto de 2016, y las acciones que tomaron para salir adelante.