Gracias a la restauración, la fraternidad de la Toca de Asís podrá realizar en mejores condiciones su misión de atender a personas en estado de calle. La entrega de la obra finalizada estuvo enmarcada en un evento que reunió el pasado viernes a autoridades eclesiásticas, civiles y de la cultura. La iniciativa forma parte de los proyectos de responsabilidad social de UNIR a favor de la conservación del patrimonio cultural de Ecuador. También te puede interesar: La metodología BIM llega a Ecuador para potenciar la construcción La Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)junto con la Fundación Parentes, han impulsado la rehabilitación de la cubierta del pabellón pastoral del Instituto Toca de Asís, casa mercedaria del siglo XVII en pleno casco histórico de Quito. El proyecto forma parte del programa de responsabilidad social que la institución educativa desarrolla en Ecuador con el propósito de conservar el patrimonio cultural del país; gracias al cual ha sido restaurado una parte del edificio donde los hermanos de Toca de Asís pueden continuar con su trabajo a favor de los más necesitados. Para celebrar esta iniciativa, el pasado viernes se llevó a cabo un acto protocolar en la capilla San José, joya del barroco colonial situada dentro de la hacienda. Al mismo asistieron autoridades del ámbito eclesiástico, cultural, social y educativo. Posteriormente se develó una placa bajo la cubierta del pabellón restaurado que cerraba de forma simbólica la entrega de la obra. Todo ello amenizado con la intervención musical de la Fundación Orquesta Sinfónica Juvenil del Ecuador. Estas actividades estuvieron protagonizadas por Rosalía Arteaga, presidenta de UNIR en Ecuador, el hermano Josafa, custodio del Instituto de la Toca de Asís, y Catalina Tello, directora ejecutiva del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC) quién señaló: “Es para nosotros un honor estar presentes en este espacio junto a UNIR con quienes también hemos firmado un convenio académico. Esperamos seguir contribuyendo en este tipo de obras para la conservación histórica de la ciudad de Quito”. En parecida línea de satisfacción se expresó Rosalía Arteaga:"Esta casa no solo tiene importancia por su significado histórico patrimonial, sino también por la labor social que la hermandad realiza, brindando esperanza a las personas vulnerables a través de sus servicios, facilitados con la obra que estamos inaugurando. Agradecemos también a la Fundación Parentes por su apoyo a diferentes iniciativas educativas y asistenciales", resaltó. Tras el descubrimiento de la placa, Rosalía puso énfasis el espíritu de la Universidad por realizar un trabajo de calidad en educación e inclusión. “Estamos llegando a sectores que antes no eran atendidos por otras instituciones. Aspiramos a seguir trabajando con la comunidad", subrayó. Para el Hermano Josafa, esta obra tuvo un significado muy importante: "Gracias a la financiación de UNIR y Fundación Parentes se ha rehabilitado el tejado de un corredor en el cual se colocan mesas del servicio de comedor. Esta obra permitirá que más personas en situación de calle se beneficien y puedan acceder a una mejor calidad de vida", afirmó. El proyecto se inició el 14 de julio de 2023 y finalizó el 14 de diciembre del mismo año. Tuvo tres fases con una inversión de USD 73.000.También puedes leer: China CRBC obtuvo la primera certificación para construir en el parqueadero y los jardines del Hotel Quito Refugio para los más necesitados y foco de atracción cultural La obra entregada permite que el pabellón vuelva a tener la funcionalidad como área de pastoral que los hermanos de Toca de Asís necesitan para desarrollar adecuadamente su labor. Esto conlleva a mejorar las condiciones de refugio y servicios que beneficien a personas sin recursos y marginados. Así, son atendidos diariamente con alimentación, ropa y productos higiénicos para asearse en las instalaciones de la casa, incluso reciben el apoyo de voluntarios para cortarles el cabello. La fraternidad Toca de Asís surgió en Brasil en 1994 con la vocación de sus miembros de recuperar la dignidad de los pobres de la calle dentro de una espiritualidad franciscana. Esta labor social lleva realizándose en Ecuador desde diciembre de 2006, a cargo de los institutos religiosos católicos de los Hijos de la Pobreza del Santísimo Sacramento. Además de su misión pastoral, la institución religiosa es protectora de la casa colonial que tiene como sede y que atesora en la capilla San José un rico patrimonio histórico-artístico. Destacan el púlpito y el altar recubiertos de pan de oro con estilo de Legarda, y una representación del calvario de Jesús con esculturas talladas atribuidas a Manuel Chili Caspicara, afamado escultor y tallador indígena perteneciente a la Escuela quiteña. Los amantes de la historia de la Independencia de Ecuador pueden visitar la tumba del prócer Eugenio Espejo en la cripta del templo. La casa de Toca de Asís no solo es un edificio histórico en el tejido urbano de Quito, sino también es considerado un símbolo de solidaridad, compasión y esperanza. Fuente: UNIR