Se trata de la educación técnica y tecnológica, que representa una alternativa viable para aquellos bachilleres que deseen estudiar una carrera corta y de pronta empleabilidad.La ventaja de este tipo de educación, según Mónica Mancero, Subsecretaria de la Secretaría Nacional de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt), es que tiene una baja cantidad de deserción estudiantil - en comparación con determinadas carreras de universidades y escuelas politécnicas -, fortifica la empleabilidad en el país, desarrolla el "saber hacer" y atiende a las necesidades del país. Las últimas reformas a la LOES establecen que los títulos de los institutos técnicos y tecnológicos son reconocidos como de tercer nivel.Por ello, se ha implementado un proyecto de reconversión de estas entidades en el país, en el que, más de 40 institutos, acreditados por el Consejo de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Caces), se encuentran en un proceso de repotenciación, tanto en infraestructura y equipamiento, como en lo académico, por lo que se ha implementado nuevas carreras y mallas curriculares, acordes a las necesidades del país.Esta revalorización se ve reflejada en la cantidad de aceptación de los cupos al momento de la postulación, posterior a la rendición del examen de grado y de ingreso a la educación superior "Ser Bachiller" y, además, en el sistema de acceso actual, se ha integrado ciertos mecanismos que propician que no se desperdicie una mayor cantidad de cupos, manteniendo una eficiencia del 95% en el sistema de acceso a la educación superior.Por _ María José Vaca y Andrés Calvopiña