En los últimos cinco años, la economía ha tenido muchas variaciones y ha afectado a la industria forestal. A pesar de desafíos como el Covid-19, el sector siguió apostando a desarrollar estrategias, que impacten directamente en la competitividad, así nos explica Christian Riofrío, Director Ejecutivo de la Asociación Ecuatoriana de la Industria Forestal y de la Madera (AIMA). En ese sentido, AIMA planteó a los entes gubernamentales la necesidad de revisar los aranceles a insumos que no se fabrican localmente. En 2021, en conjunto con el Ministerio de Producción, lograron eliminar los aranceles de productos que afectaban la competitividad. El directivo afirma que la gestión tuvo un impacto limitado debido a la crisis logística por la pandemia, pero esta medida amortiguó la situación. La Industria Forestal representa cerca del 3% del PIB total y aporta con el 17% del PIB manufacturero. Además, otorga 300 mil empleos y en 2022 generó USD 650 millones en divisas por exportaciones directas, sin contar unos USD 600 millones de “exportaciones indirectas”, como palets de madera y cajas de cartón, que son elementos clave en la oferta exportable no petrolera. El aporte de la industria a los ODS El Director Ejecutivo de AIMA sostiene que la industria forestal en Ecuador contribuye a 14 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU. Los árboles son vitales para la biodiversidad y purifican el aire y el agua. Por ello, una gestión responsable de bosques y plantaciones fomenta el desarrollo rural y genera ingresos familiares y encadenamientos productivos. Además, utilizar madera en urbes secuestra el carbono (CO2), promoviendo ciudades sostenibles. También te puede interesar: Ranking industrial forestal Aunque tres ODS no son intrínsecos, AIMA impulsa acciones en ellos. Por ejemplo, con el ODS 4 Educación de Calidad, la entidad apuesta por la Formación Dual, un modelo alemán que combina aprendizaje teórico y práctico, con el fin de generar capacidades mediante carreras tecnológicas, como la Tecnología en Procesamiento industrial de la madera y la Tecnología en manejo y producción forestal. Este modelo académico combate el desempleo juvenil, minimiza la rotación de personal en las compras y eleva los niveles de competitividad e innovación. Con el ODS 5 Igualdad de Género, el sector impulsa políticas de igualdad de oportunidades y contra la violencia hacia mujeres; y, con el ODS 17 Alianzas para lograr los Objetivos, AIMA ha generado lazos con otras organizaciones, el Estado y la cooperación internacional, con el propósito de lograr estas metas. Esfuerzos en innovación Christian Riofrío detalla que la industria enfrenta desafíos relacionados a la innovación en toda la cadena productiva. Desde el inicio, el sector privado impulsó las plantaciones forestales comerciales para abastecerse de materias primas renovables. Hubo inversiones en desarrollo silvicultural y atracción de inversión extranjera. “En innovación, destacamos el avance genético de las especies forestales generando eficiencia en la producción. Muchas innovaciones se centran en las sostenibilidad, como las prácticas silviculturales con comunidades, la eficiencia energética y el uso de recursos. Aunque queda todavía mucho por hacer, sabemos que avanzamos en la dirección correcta”, afirma. Manejo Forestal Sostenible Riofrío destaca que el Manejo Forestal Sostenible es crucial para el sector, enfocado en la integralidad de la sostenibilidad. Al establecer plantaciones forestales, es esencial que no se reemplacen los bosques nativos, sino que se restauren los suelos degradados o erosionados y en áreas intervenidas. Algunas plantaciones han creado hábitats para especies como osos, venados, felinos y otras especies de fauna silvestre que, gracias al monitoreo de la biodiversidad, se conoce con certeza que habitan en las plantaciones correctamente manejadas. Riofrío explica que otro elemento fundamental para la preservación de ecosistemas y del agua es la protección de las cuencas hídricas, que se convierten en los corredores biológicos y pueden, según el caso, actuar como barreras de preservación de ecosistemas más frágiles o vulnerables. Además, las actividades económicas, como el turismo, el aprovechamiento de especies forestales no maderables y la dotación de agua son solo unos pocos ejemplos de los beneficios de contar en el Ecuador con una Industria Forestal Sostenible. ¿Cómo se conforma la cadena de valor? Cada eslabón cuenta con proveedores de servicios, insumos, herramientas y maquinaria, que contribuyen a la generación de empleo, ingresos económicos, producción de bienes y servicios, y protección de los ecosistemas. En ese sentido, la gestión forestal sostenible es la base de esta cadena de valor. Por ello, Ecuador busca equilibrar la extracción de madera con la conservación de los bosques, mediante prácticas como reforestación, diversificación de especies y conservación de áreas protegidas. La industria forestal ecuatoriana, comprometida con la responsabilidad social y sostenible, implementa tecnologías para reducir desperdicios y minimizar el impacto ambiental en cada eslabon de la cadena. Certificaciones como el FSC garantizan que la madera provenga de fuentes legales y responsables en términos ambientales y sociales. Aunque Ecuador impulsa la exportación de productos forestales certificados a mercados internacionales que demandan sostenibilidad, se enfrentan desafíos en promover el consumo local responsable, trabajando en ello desde el sector privado.