En respuesta a la apremiante necesidad de tomar en cuenta la naturaleza en las decisiones financieras y comerciales, se estableció en 2021 el Grupo de Trabajo sobre Divulgaciones Financieras Relacionadas con la Naturaleza (TNFD, por sus siglas en inglés), como una iniciativa global para desarrollar y ofrecer un marco de gestión y divulgación de riesgos del mercado enfocado a la naturaleza. El accionar de este Grupo de Trabajo busca facilitar que las organizaciones informen y actúen sobre la evolución de riesgos y oportunidades que se generan en sus empresas, relacionadas con la naturaleza, con el objetivo final de apoyar un cambio en los flujos financieros globales en el sentido de alejarse de resultados negativos para la naturaleza. La oportunidad de aprovechar localmente los beneficios que otorga el trabajo del TNFD depende, entre otros factores, de comprender su alcance e identificar las condiciones nacionales frente al mismo. Este artículo busca contribuir a ello, brindando de manera sucinta una panorámica general sobre el tema. Para comenzar Según estimaciones del Foro Económico Mundial, más de la mitad de la producción económica mundial (USD 44 billones) depende moderada o considerablemente de la naturaleza (TNFD, 2021). No obstante, la integridad de la biodiversidad está en grave declive debido a múltiples factores como: sobreposición de intereses públicos y privados, políticas poco eficaces, esquemas de gobernanza ineficaces y financiamiento insuficiente, entre otros. Aunque se gastan no menos de USD 143 mil millones en biodiversidad cada año a nivel mundial, esto está muy por debajo de los USD 967 mil millones estimados que se necesitan para protegerla y restaurarla (Deutz et al. 2020). El ritmo de deterioro de la naturaleza actualmente es más rápido que en cualquier otro momento de la historia humana. Eso significa que muchos de los servicios vitales que provee la naturaleza y que benefician a las personas, también están disminuyendo. Más de la mitad de la producción económica mundial depende de la naturaleza en, al menos, un grado moderado. Sin embargo, la mayoría de las corporaciones, inversionistas y prestamistas no toman en cuenta adecuadamente los riesgos y oportunidades relacionados con la naturaleza (TNFD, 2022). En ese sentido, las empresas no están teniendo en cuenta cómo sus cadenas de suministro, operaciones y valores empresariales dependen de la naturaleza y la afectan. Por otro lado, los prestamistas y los inversores no están evaluando los riesgos y oportunidades relacionados con la naturaleza en sus libros de préstamos y carteras de inversión. ➤ Conoce más en nuestro libro digital empresas con triple impacto Por: Mónica Navas y Pablo Torres - Proyecto BIOFIN del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) Ecuador