Esa tranquilidad inigualable que se siente con el fluir del agua, ese sonidito suave y el acompañamiento de aves con su trino y gorjeo. Piedra de AguaEste lugar abrió sus puertas en 2008 y se ha mantenido en continuas mejoras y crecimiento. En ese camino por hallar bienestar están las aguas termales; sí, esas aguas subterráneas que brotan a temperaturas muy calientes. Esas en las que uno se sumerge entre chillidos y grititos hasta que el cuerpo se aclimate. Pero ya una vez dentro es una maravilla, se siente que las extremidades se distienden y el vapor nos pega en el rostro. Carlos Contreras es supervisor de Piedra de Agua, termas ubicadas en Baños de Cuenca y, asegura que en sus 10 años de servicio ha comprobado que las propiedades de los minerales que arrastran estas aguas son de gran ayuda para la salud. Según las investigaciones hechas, los minerales que abundan en este sector del Azuay son hierro y calcio. “Aportan beneficios de estímulo muscular, mejoramiento del sistema inmune de la piel y de la circulación sanguínea”, describe Contreras sobre la variedad de confort que se ofrece, incluyendo servicios de spa con lodo volcánico de tres tonalidades: rojo, azul y cenizo.Esa característica de manantiales y aguas termales es algo tan propio del país que esto ya quedó registrado en 1892 en el libro ‘Geología y Geografía del Ecuador’. “Ecuador es muy rico en aguas termales y minerales de toda clase, especialmente en las regiones andinas e interandinas”. Aunque desde ese entonces se dejaba claro que no se sacaba los réditos medicinales que guardan estos lugares. El turismo de bienestar o también conocido como wellness es una de las pocas industrias que se benefició tras la pandemia de COVID-19. Tras el confinamiento, las personas aprecian mucho más los espacios naturales y opciones de salida con el fin de relajarse. Es un sector que se mueve: mundialmente representó USD 4.4 trillones en 2020. Si bien Estados Unidos, China, Japón y Alemania lideran el crecimiento económico dirigido al turismo de bienestar, Ecuador aparece entre los 10 principales mercados de América Latina y el Caribe, al ubicarse en la posición 8 con USD 7.2 billones invertidos en esta industria durante el 2020. ¡Nada mal para tener la Mitad del Mundo! El Global Wellness Institute diferencia los segmentos de esta economía del bienestar. En nuestra región la preferencia inicia con el cuidado personal y belleza; luego está la parte de salud, nutrición y pérdida de peso; la búsqueda de actividad física es la tercera y el turismo de bienestar se afianza en el puesto cinco entre las favoritas de locales y extranjeros. Para Adriana Rivas, coordinadora de Relaciones Públicas de Metropolitan Touring, hay que comprender bien el concepto de wellness. “Es tener balance en varios campos, no solo el descansar, sino lo ambiental, social, físico, laboral, mental”. Esta experta coincide en que el auge de este tipo de turismo creció tras la pandemia y por lo tanto como empresa también lo incentivan. “Ecuador tiene mucho potencial, tenemos lugares increíbles donde podemos conectar con la naturaleza”. Metropolitan Touring tiene tres hoteles de lujo y uno de ellos es el Mashpi Lodge, ubicado al noreste de Quito, reconocido por sus investigaciones a favor del medio ambiente que lo rodea. “Tenemos nuestro spa y ofrecemos varios tipos de masajes y uno de ellos, se puede hacer afuera, en una cascada y estás al aire libre”, cuenta Adriana de esa conexión única que se obtiene en sitios recónditos como este. Escapadas de puro relax Revista Ekos Travel te propone un recorrido por los diferentes sitios con aguas termales en el país y spas: Piedra de Agua: Ganaron el premio Spa of the year North and South America en 2022. Actualmente se está desarrollando un spa termal para terapia con hierbas medicinales, con vino tinto y de tipo flotación (sales minerales). Ingreso: USD 15. Aguas termales de Chachimbiro: Además de las opciones de bienestar que incluyen las aguas termales y servicio de spa con la opción de barro masajes y ozonoterapia, hay la posibilidad de alojarse en este lugar. Termas de Papallacta: Aquí disponen de 5 piscinas termales con chorros a presión junto con una piscina polar para cambiar de temperatura. Igualmente cuenta con un club termal para tratamientos faciales y corporales. Ingreso al balneario: USD 10. Termas Yanayacu: Este sitio es de los pocos que se localizan en la costa ecuatoriana. Se ubica en el km 83 de la vía Durán-Tambo. Sus piscinas limitan con un río que también es aprovechado por los usuarios. Ingreso USD 5. Termas de la Virgen Recreativas: Se trata de uno de los últimos complejos construidos en Baños. Posee 8 piscinas de aguas termales, además de juegos acuáticos y parque infantil para los más pequeños. El lugar es bastante amplio y existe también una piscina de olas para la diversión familiar. Ingreso USD 6. Termas Pumamaqui: Las aguas termales de este espacio emergen del mismo río Yanuncay y está situado en un área totalmente verde y, por lo tanto, bastante óptimo para relajarse en su piscina o con faciales de arcilla. Ingreso: USD 25. Termas de Oyacachi: Conocida como la tierra del agua, se encuentra en medio del Parque Nacional Cayambe – Coca. Sus termas son calentadas justamente por el volcán Cayambe y suman cinco piscinas. Ingreso: USD 4 y para camping USD 10. Texto: Catherine Yánez Lagos