Lejos de estar extinta, la flor de la especie ‘Gasteranthus extinctus‘ habita en el cerro Centinela, a unos 150 kilómetros al oeste de Quito. Un equipo de científicos de Francia, Ecuador y Estados Unidos redescubrió la planta y narraron el hallazgo en la revista de Botánica Phyto Keys. Por el país participaron investigadores de la Universidad San Francisco de Quito. Este redescubrimiento de la flor ocurre tras casi 40 años, pues no se tenía registros de la especie desde 1985 y por ello se declaró extinta. Pese a las amenazas, la ‘Gasteranthus extinctus’ ha logrado sobrevivir. La planta se caracteriza por lucir unas flores anaranjadas con una bolsa grande en la parte inferior. Tiene una pequeña obertura en la zona superior, que sirve de entrada y salida para insectos polinizadores. Amenaza contínua La masiva deforestación en el cerro Centinela en los años 80 y 90, cuyos bosques fueron sustituidos por cultivos como el banano, hizo que la “Gasteranthus extinctus” se declare en extinción. “Si declaras que algo ha desaparecido, entonces nadie va a ir realmente a buscarlo nunca más. Hay todavía un importante número de especies que están ahí afuera, pese a que estamos en esta era de extinción”, afirmó el investigador del Museo Field de Chicago Dawson White, coautor del artículo. También te puede interesar: Especies animales y vegetales en peligro de extinción en todo el mundo Actualmente, en el cerro Centinela apenas quedan unas islas boscosas que constituyen el hábitat natural de la “Gasteranthus extinctus”. Es ahí donde este grupo de científicos centró una búsqueda pese a que otras expediciones con el mismo propósito ya habían fracasado en años anteriores. “Tan pronto llegamos al lugar encontramos remanentes de bosque de neblina, y la ubicamos en el primer día, con apenas un par de horas de búsqueda”, contó Nigel Pitman, también del Museo Field de Chicago. Otros especímenes se hallaron cerca de una catarata en la reserva privada Bosque y Cascada Las Rocas. Pese al revelador hallazgo, la planta seguirá con el apellido de “extinta”. Esto ocurre porque la nomenclatura en la Biología tiene reglas muy específicas sobre renombrar un organismo, y “la resurrección de la ‘Gasteranthus extinctus’ no es suficiente para ello”. Aunque la flor continúa altamente amenazada, la expedición tiene bastantes razones de esperanza. En su recorrido por el cerro Centinela se encontraron “bosques espectaculares en un lugar donde los científicos temían que todo hubiese desaparecido”. Fuente: Primicias