Con esa visión, el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre de Quito presentó su nueva Sala VIP Internacional, un espacio concebido para ofrecer comodidad, bienestar y, sobre todo, una conexión auténtica con la ciudad. La renovada sala forma parte del plan de expansión y modernización del aeropuerto impulsado por Corporación Quiport. Con una ampliación de aproximadamente 1.560 metros cuadrados y un incremento del 15 % en su capacidad, el espacio responde al crecimiento sostenido del tráfico internacional y a las expectativas de viajeros cada vez más exigentes. Sin embargo, la transformación va mucho más allá de la infraestructura. Desde su concepción, el proyecto buscó crear un ambiente que permitiera a los pasajeros mantener un vínculo emocional con Quito hasta el momento mismo de abordar su vuelo. La propuesta arquitectónica toma inspiración de la capital ecuatoriana, incorporando colores, texturas y materiales que evocan la riqueza patrimonial del Centro Histórico y la identidad cultural de la ciudad. “Queríamos que nuestros pasajeros sintieran que Quito sigue presente. Que la ciudad no termina cuando pasas el control migratorio”, señaló Ramón Miró, presidente y director general de Corporación Quiport, durante la inauguración del espacio. La experiencia se complementa con uno de los elementos más distintivos de la nueva sala: una terraza al aire libre que ofrece vistas privilegiadas del paisaje andino que rodea al aeropuerto. En una época en la que gran parte de la experiencia aeroportuaria transcurre en espacios cerrados, esta propuesta permite a los viajeros disfrutar de la luz natural, respirar el aire de la montaña y contemplar el entorno antes de emprender su viaje. La gastronomía ocupa también un lugar central. La oferta culinaria combina sabores ecuatorianos con opciones de cocina internacional, permitiendo que visitantes extranjeros y pasajeros nacionales encuentren una última oportunidad para disfrutar de los ingredientes y tradiciones que caracterizan al país. Además, la sala incorpora una zona de spa, diseñada para brindar mayores alternativas de relajación y bienestar a quienes realizan vuelos internacionales. Este servicio se suma a una propuesta integral orientada a transformar el tiempo de espera en una experiencia placentera y memorable. La filosofía detrás de esta renovación responde a una visión más amplia sobre el papel de los aeropuertos en el mundo contemporáneo. Como destacó Ramón Miró durante la inauguración: “Un aeropuerto es mucho más que infraestructura. Es el primer y el último recuerdo que millones de personas tienen de una ciudad”. Esa mirada ha permitido que el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre se consolide como uno de los referentes de la región en materia de calidad de servicio, eficiencia operativa y hospitalidad. La nueva Sala VIP Internacional constituye un paso más en ese camino, ofreciendo a los viajeros un espacio donde el confort se combina con la identidad local para crear una experiencia genuinamente quiteña. No sorprende, por ello, que la sala capte la atención de pasajeros frecuentes y especialistas de la industria. En un sector donde la excelencia se mide por la experiencia de quienes utilizan los servicios, el reconocimiento más valioso sigue siendo la opinión de los viajeros. Premios internacionales como los que promueve Skytrax se construyen precisamente a partir de esas experiencias y percepciones, convirtiéndose en un reflejo de la calidad que los pasajeros encuentran en cada etapa de su viaje. Para quienes han tenido la oportunidad de disfrutar de este renovado espacio, la invitación es sencilla: compartir su experiencia y contribuir a que iniciativas que ponen en valor la hospitalidad ecuatoriana continúen siendo reconocidas a nivel mundial. Después de todo, cada viaje deja recuerdos; algunos comienzan mucho antes de que el avión despegue. Para apoyar a la sala VIP Internacional del aeropuerto de Quito, ingresa en este enlace: https://bit.ly/4tSMLTi