El recién posesionado Superintendente de Bancos, Roberto Romero von Buchwald, visitó los estudios de Revista Ekos para analizar la situación del sector financiero bancario en Ecuador, así como también sus planes de trabajo en esta entidad, que incluyen programas para fortalecer la supervisión, combatir el agiotismo (usura), impulsar la inclusión financiera y la modernización de los servicios de la Superintendencia y consolidarse en un referente regional. El economista, con una destacada trayectoria en el sector financiero y en la economía popular y solidaria, asumió su cargo en un contexto económico desafiante para el país, pero con una misión firme: consolidar una Superintendencia moderna, cercana a la ciudadanía y comprometida con la transparencia y la protección de los usuarios financieros. “Queremos que la Superintendencia brille nuevamente y sea reconocida como una institución líder en la región”, afirma. También te puede interesar: Situación del mercado laboral en el sector financiero de Ecuador Durante 2024, el sistema financiero ecuatoriano enfrentó retos vinculados a la inseguridad, la inestabilidad política y el sobreendeudamiento. Sin embargo, su desempeño fue sólido. La rentabilidad bancaria fue positiva y la cobertura de créditos improductivos alcanzó el 212%, lo que refleja una administración prudente. “Los bancos han demostrado profesionalismo y han aprendido de las crisis del pasado”, señala Romero. La morosidad total se mantuvo en un 3,16%, mientras que la cartera de crédito creció más del 9%. En los segmentos comercial y productivo, el incremento fue del 10% y 9% respectivamente. Esto, según Romero, evidencia una recuperación gradual del dinamismo económico y un otorgamiento responsable de créditos. Una de las apuestas más firmes del actual Superintendente es la transformación digital del sistema de supervisión. Desde el desarrollo de una app que facilite certificados y reclamos, hasta la incorporación de inteligencia artificial para detectar riesgos, la tecnología es clave. “Vamos a tener a la Superintendencia en el celular de todos los ecuatorianos”, adelanta. La lucha contra el agiotismo y las plataformas ilegales de financiamiento es otra prioridad. La Superintendencia, hasta abril de 2025, ha identificado y denunciado 28 entidades no autorizadas, algunas con operaciones digitales desde el extranjero. Romero recalca que estas prácticas no solo cobran intereses desmedidos, sino que además ponen en riesgo la integridad de los ciudadanos. “Estas estructuras abusan de ambas caras de la moneda: del que ahorra y del que necesita un crédito”, alerta. En paralelo, se impulsa una supervisión más robusta de las fintech y se avanza en la adopción de estándares internacionales como Basilea III, un marco regulatorio internacional para la banca. “Las fintech deben ser reguladas con la misma rigurosidad que los bancos, pero con herramientas adaptadas a su realidad”, explica. También destaca el avance hacia un financiamiento más sostenible. Ya se han colocado bonos verdes e inclusivos, y se fortalecen alianzas con multilaterales para atraer inversión responsable. Romero lo resume así: “La sostenibilidad y la inclusión financiera deben ser ejes transversales de nuestro desarrollo”. Por: Andrés Calvopiña Cervantes