El confinamiento cambió las reglas del juego y los criterios de compra se reconfiguran con el pasar de cada semana. Lo que era tendencia o, incluso, solo intención y deseo, se ha hecho realidad: consumir de forma más responsable. Además, la llegada de este virus ha hecho reflexionar sobre el planeta, la globalización y la sostenibilidad. Los expertos coinciden en la trascendencia de este punto de inflexión que, sin duda, traerá cambios y hará que perduren algunos de los ya producidos en el modo de comprar; otra cosa es que sepan en qué grado y a partir de cuándo se dejarán notar. El reto de las empresas es estar en la capacidad de responder en el corto plazo. Y en ese camino, las empresas grandes pueden aprender de las startups y de las grandes compañías tecnológicas, que en su momento fueron ágiles en la transformación de sus modelos de negocio. Es importante construir y, sobre todo, gestionar marcas con una identidad fuerte, pero líquida, que pueda adaptar su estrategia sin traicionarla, conforme a diferentes escenarios. Es en serio, debemos innovar Esta es una oportunidad única para innovar a través de la tecnología y el diseño, porque las personas quieren que sus compras reflejen las causas sociales, medioambientales y políticas que defienden. Ya no se puede diferenciar entre personas y ecosistemas. Según explican, las empresas precisarán una mentalidad más integradora, atendiendo a dos tipos de valores: personales y colectivos. Se trata de consolidar bases empresariales consistentes, preparadas para trayectorias de largo recorrido. Las empresas deben trabajar de una manera más imaginativa y responsable, priorizando aquello que mejore nuestra vida y nuestro mundo”, y lógicamente, sin plantearse resultados a corto plazo, dada la complejidad del nuevo horizonte. Largoplacismo y ‘alargascencia’ Y también debe ser larga la vida del producto. Para Tommaso Canonici, director de Oppino Europa y director del Programa en Dirección y Gestión de la Innovación de UNIR, la “alargascencia programada” estará presente al producir y fabricar. La economía circular será el punto de partida. Esta es solo una de las diez tendencias pos-Covid-19 que su consultora ha plasmado en el documento Restart para asesorar a las empresas. También se puede hablar de: ● Hipocondría social “traducida como el cuidado de la salud, higiene y bienestar tanto de nosotros como de los nuestros”. ● “Explosión de productos a precios bajos pero con valores, que recuperará el sentido de las marcas, siempre que aporten”. ● Servicios freemium, con versiones gratuitas para los más desfavorecidos. ● Consumo digital por defecto, “ya ha dejado de ser una opción para la empresa”. ● “Nuevo concepto de sostenibilidad como bandera empresarial”. ● Business future thinking “para una estrategia empresarial más futurista, colaborativa y abierta”. ● Una “desconfianza masiva”, que obligará a que las marcas se envuelvan en verdad y transparencia. Fuente: CincoDías