No obstante, el panorama global enfrenta desafíos que amenazan la estabilidad comercial. La postura proteccionista de Estados Unidos, con nuevos aranceles y cambios en el orden económico mundial, genera incertidumbre. En este contexto, resulta cada vez más urgente promover un comercio y una cooperación sostenible. La guerra en Ucrania ha agravado crisis preexistentes, como las disrupciones en las cadenas de suministro y la inseguridad energética, afectando a la UE y al mundo. Este conflicto desestabiliza la región poniendo en riesgo la seguridad europea y el equilibrio global. Su impacto va más allá de lo militar, afectando la economía, la seguridad alimentaria y el suministro energético, evidenciando la vulnerabilidad de las interdependencias globales y la necesidad de cooperación en comercio, seguridad y sostenibilidad. La volatilidad política, económica y social global exige que los países con principios democráticos y compromiso con el desarrollo sostenible colaboren por un futuro equitativo y seguro. La relación entre Ecuador y la Unión Europea debe ser vista como una alianza estratégica para afrontar los desafíos del siglo XXI, más allá del comercio. El Acuerdo Comercial: Un pilar de cooperación y oportunidades El Acuerdo Comercial UE-Ecuador ha sido el pilar fundamental en la consolidación de las relaciones comerciales entre ambos socios. Este Acuerdo, parte de un marco más amplio de acuerdos de la Unión Europea con otros países de América Latina y el Caribe, y está diseñado para promover la liberalización del comercio, reducir barreras arancelarias y mejorar la cooperación en áreas esenciales como la inversión, la propiedad intelectual, y las compras públicas. Ecuador, como miembro de la Comunidad Andina, suscribió este Acuerdo bajo un contexto “multipartes” tras su ratificación por parte de Colombia y Perú. El Acuerdo ha tenido un impacto notable en las exportaciones ecuatorianas hacia la Unión Europea, donde la mayoría de los productos ecuatorianos disfrutan de preferencias arancelarias, lo que les permite ser más competitivos, especialmente en sectores como la agricultura, la pesca y los productos orgánicos. Gracias a este Acuerdo, Ecuador ha logrado diversificar su oferta exportable no solo con productos tradicionales como el banano, el cacao y las flores, sino también con nuevos productos como el aguacate, la pitahaya y el arándano, que están creciendo rápidamente debido a su alta demanda, y al creciente interés por alimentos más saludables y más sostenibles. Comercio bilateral: Desafíos y oportunidades El comercio bilateral entre la Unión Europea y Ecuador ha experimentado un crecimiento sostenido desde la implementación del Acuerdo. En 2024, las exportaciones ecuatorianas alcanzaron un valor récord de EUR 5.155 millones, consolidando a la Unión Europea como el principal socio comercial no-petrolero, no-minero de Ecuador. Los principales productos exportados incluyen banano, cacao, flores, atún y camarón, todos con acceso preferencial y exentos de aranceles. Ecuador se ha consolidado como el mayor exportador de banano y productos orgánicos en la Unión Europea, afianzando su reputación por la calidad de estos productos. También te puede interesar: Los festivales de música más lucrativos del mundo: ¿Cuánto dinero generan? A pesar de las oportunidades generadas por el Acuerdo, persiste un desequilibrio comercial en las exportaciones de Ecuador. Las exportaciones hacia la Unión Europea han superado constantemente las importaciones europeas, generando un superávit comercial continuo a favor de Ecuador. Este superávit alcanzó EUR 2.846 millones en 2024 y está dado en gran parte por los productos agrícolas, orgánicos y pesqueros de alta calidad que cumplen las exigentes demandas del mercado europeo. No obstante, se pone de manifiesto la necesidad de diversificar aún más sus exportaciones y mejorar el acceso de sus productos manufacturados al mercado europeo. Desafíos y nuevas realidades: Deforestación y sostenibilidad Las exportaciones ecuatorianas a la Unión Europea enfrentan el desafío de cumplir con nuevas y estrictas normas ambientales, especialmente en relación con la deforestación y la sostenibilidad, que afectan productos como el cacao, el aceite de palma y el café. Para cumplir con estos estándares de “debida diligencia”, Ecuador deberá mejorar sus prácticas agrícolas, invertir en tecnologías sostenibles y fortalecer la gestión de sus recursos naturales. En este contexto, la cooperación con la Unión Europea será clave para recibir asistencia técnica, mejorar la transparencia en las cadenas de suministro y facilitar el acceso a los mercados europeos, promoviendo una agricultura más sostenible. Inseguridad en Ecuador y su impacto en el comercio bilateral A pesar de los avances logrados por el Acuerdo, la creciente inseguridad en Ecuador representa un desafío significativo para el comercio bilateral. La violencia y la delincuencia organizada, en particular en áreas urbanas y a lo largo de las rutas de transporte, que incluye la contaminación de contenedores de exportación del banano, dificultan la logística y aumentan los costos operativos para las empresas, tanto locales como extranjeras. Esto genera incertidumbre y desconfianza entre los inversores y afecta negativamente el clima de negocios. Además, el aumento de los delitos, como los robos y secuestros, ha desincentivado la inversión extranjera, lo que podría ralentizar el crecimiento de sectores clave para las exportaciones ecuatorianas. Esta situación también ha afectado la percepción internacional de Ecuador como un socio comercial estable, lo que resalta la necesidad urgente de abordar la inseguridad para mantener la competitividad en mercados globales, como el de la Unión Europea. Un futuro común: Cooperación para la seguridad y el comercio En un contexto global marcado por la inestabilidad, fortalecer la cooperación internacional es clave. La relación entre Ecuador y la Unión Europea debe ir más allá de lo económico, incluyendo aspectos de seguridad y desarrollo sostenible. El Acuerdo Comercial es una herramienta estratégica para enfrentar desafíos globales, promoviendo energías renovables, innovación tecnológica y comercio responsable. El éxito de esta relación dependerá de la capacidad de ambos socios para adaptarse y colaborar, contribuyendo a la estabilidad y sostenibilidad global a través de un diálogo continuo y un compromiso compartido. Además, esta colaboración permitirá a Ecuador fortalecer su presencia en mercados internacionales y beneficiarse de nuevas oportunidades de crecimiento. Al mismo tiempo, la Unión Europea reafirma su compromiso con el desarrollo equitativo y la protección del medio ambiente en sus relaciones comerciales. Por: Jekaterina Dorodnova, Embajadora; y, Christophe De Vroey, Primer Consejero de la Delegación de la Unión Europea en Ecuador