En este libro, ganador del Premio Pulitzer a la Obra de Ámbito General y No Ficción, la autora habla de factores que afectan al planeta como los combustibles fósiles, la acidificación de los océanos, la deforestación, entre otros, de manera equilibrada: no usa eufemismos para contar la realidad, pero tampoco cae en la tentación de ser una agorera del desastre.De manera científica explica cuáles fueron los anteriores procesos de extinción masiva y muestra que estos sucesos se estarían repitiendo de forma sistemática en el presente. Por ejemplo, detalla a través de estudios arqueológicos cómo la tierra estuvo habitada por seres maravillosos que en su momento se extinguieron; una realidad que no resulta ajena en la actualidad. Por otro lado, la escritora refuerza la tendencia a creer que estos procesos de desaparición de especies no necesariamente fueron temas del cambio climático, sino que fueron consecuencia del desequilibrio entre la caza rápida y la falta de reproducción. Al revisar los procesos de extinción que ha dejado el pasado, esta obra hace repensar el impacto que como seres humanos ejercemos en el planeta y cómo este amenaza a diferentes formas de vida y puede traer pérdidas irreversibles.