Ese es el lugar de encuentro de quienes intentan pasar a la historia por alcanzar algún récord con un vehículo modificado. Ese fue el caso de Neil Thompson, cuya experiencia incluye una mezcla de Studebaker y Corvette y el hito de rozar las 300 millas/hora hace casi 60 años. Neil Thompson construyó un vehículo a partir de un chasis de un Studebaker de 1953 y la trompa aerodinámica de un Corvette. Con este automotor mutante llegó a las 290 millas/hora que son unos 466 km/h. Esta hazaña la alcanzó en 1966 con este carro que tenía cuatro salidas de escape debajo de cada puerta, una cantidad incontable de ranuras en las aletas traseras y un orificio para el despliegue de un paracaídas que ayudaría a detener a ese monstruo. Poco después de conseguir la hazaña, se le perdió la pista a este Studebaker mezclado con Corvette durante décadas. Pero este año, el automóvil apareció con todos sus elementos originales, incluido el número 400 que lucía en los laterales. Ahora, este Studebaker único será subastado por Gooding & Company, en agosto de este año. La venta será en Pebble Beach California. Y en la página de la casa de subastas ni siquiera consta un precio estimado. Fuente: Car and Driver