El panorama de los vehículos eléctricos en Ecuador refleja una tendencia prometedora hacia la movilidad sostenible, impulsada por la creciente conciencia ambiental y una serie de incentivos gubernamentales. Según Genaro Baldeón, Presidente Ejecutivo de la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (Aeade), el país ha logrado avances significativos en la adopción de tecnologías electrificadas, con un crecimiento del 81% en las ventas de vehículos eléctricos puros en 2024, comparado con el año anterior. Esta cifra resalta en un contexto donde el mercado automotriz general ha experimentado una contracción del 19%. Ecuador se ha posicionado como un líder regional en la adopción de tecnologías electrificadas, alcanzando una participación del 13% en las ventas de vehículos nuevos. Esto supera ampliamente a otros países de América Latina, donde la penetración de estas tecnologías es considerablemente menor. Baldeón atribuye este avance a la implementación de incentivos fiscales, como la exoneración del impuesto a los consumos especiales y el arancel cero para vehículos eléctricos, que han reducido significativamente los costos para los consumidores. Sin embargo, el sector enfrenta retos importantes, como la falta de infraestructura adecuada para la carga de vehículos eléctricos. A pesar de algunos esfuerzos privados en ciudades como Quito y Guayaquil, el desarrollo de electrolineras sigue siendo insuficiente. “El avance ha sido liderado principalmente por la empresa privada, pero para lograr un crecimiento sostenido, es imprescindible un mayor involucramiento del Estado en el desarrollo de políticas públicas y proyectos de infraestructura”, subraya Baldeón. También te puede interesar: Vehículos eléctricos en Ecuador: Un mercado que comienza a acelerarse La economía ecuatoriana también influye en el mercado automotriz. Factores como la crisis energética, el aumento del IVA al 15% y el regreso del impuesto a la salida de divisas han encarecido los vehículos en general. A pesar de estas dificultades, el segmento de vehículos electrificados mantiene una tendencia de crecimiento, evidenciando su resiliencia ante las adversidades económicas. A futuro, Baldeón proyecta que la participación de los vehículos electrificados en el mercado continuará creciendo, alcanzando un 18% en 2025 si se mantienen los incentivos fiscales. No obstante, advierte que el desarrollo del sector dependerá de un enfoque integral que aborde los desafíos económicos y la necesidad de infraestructura.