El mercado de los dispositivos inteligentes para la salud continúa evolucionando. La startup estadounidense Vital Signals presentó el Signal Ring, un anillo inteligente diseñado para medir la presión arterial sin utilizar un tensiómetro convencional ni requerir calibraciones periódicas, una limitación presente en varios dispositivos disponibles actualmente. También te puede interesar: Apple apuesta por el alquiler de sus dispositivos El wearable emplea sensores y algoritmos que analizan el flujo sanguíneo para estimar la presión sistólica y diastólica. Según la compañía, el sistema también considera variables como la edad, el índice de masa corporal, la genética y la rigidez arterial para ofrecer mediciones con precisión clínica. El dispositivo ya puede reservarse por USD 399 y los primeros envíos están previstos para octubre. La propuesta busca responder a uno de los principales desafíos de la salud pública. De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2024 alrededor de 1.400 millones de personas vivían con hipertensión en el mundo. Estimaciones para 2025 elevan esa cifra a más de 1.500 millones, lo que refleja el crecimiento sostenido de una enfermedad considerada uno de los principales factores de riesgo para infartos, accidentes cerebrovasculares y otras afecciones cardiovasculares. El desarrollo también evidencia la creciente competencia entre las empresas de tecnología por incorporar funciones médicas a los dispositivos de uso cotidiano. Actualmente, relojes inteligentes de fabricantes como Apple y Samsung ofrecen herramientas relacionadas con la presión arterial, aunque algunas requieren calibraciones periódicas con un tensiómetro tradicional o se limitan a identificar posibles signos de hipertensión. Vital Signals busca diferenciarse con un sistema que funcione de forma autónoma. Ted Moss, fundador y CEO de Vital Signals, afirmó que la compañía no cobrará suscripción a sus usuarios, a diferencia de otros fabricantes de anillos inteligentes. La llegada de dispositivos como el Signal Ring refleja la convergencia entre tecnología y salud digital. Si este tipo de soluciones logra consolidarse en el mercado, los wearables podrían evolucionar de herramientas para el bienestar a instrumentos de monitoreo médico continuo, abriendo nuevas oportunidades para la prevención y el seguimiento de enfermedades crónicas. Fuente: Bloomberg / OMS