La empresa de transporte compartido Uber, sigue viviendo los estragos de la pandemia. Esta vez, aunque obtuvo más ingresos por los servicios de entrega de comidas, siguió a la baja en los ingresos por el transporte de personas. Sus ventas cayeron 29% en el segundo trimestre a USD 2.240 millones, dando fin a una década de crecimiento desenfrenado. A pesar de esta situación, Uber sostuvo que logrará su objetivo de obtener una ganancia ajustada para fines del próximo año. La entrega de alimentos se ha convertido en una parte central de esa estrategia, aún más después del acuerdo de USD 2.650 millones para comprar Postmates. La fuerte caída en la cantidad de pasajeros en el segundo trimestre refleja la contracción general de la industria de los viajes. Con muchos minoristas, escuelas y lugares de trabajo cerrados o con capacidad reducida, el uso del transporte probablemente seguirá siendo bajo en el futuro cercano y Uber podría verse “permanentemente afectado”, según Daniel Morgan, administrador de cartera de Synovus Trust. “Es probable que los altos niveles continuos de casos de Covid-19 pesen sobre la demanda de viajes compartidos a lo largo de 2020 y hasta 2021”, escribió en una nota a los clientes. En el segundo trimestre, las reservas brutas de entregas se duplicaron a USD 6.960 millones. La movilidad, que se compone principalmente de transporte de pasajeros, pero también incluye alquiler de scooters, disminuyó 75% a USD 3.050 millones.