El plan contempla una fase inicial en la que Uber o sus socios adquirirán 10.000 vehículos eléctricos autónomos modelo R2, que comenzarán a operar a partir de 2028 en ciudades como San Francisco y Miami. Estos robotaxis estarán integrados exclusivamente en la plataforma de Uber, marcando un paso relevante en su estrategia de consolidarse como intermediario clave en el ecosistema de movilidad autónoma. El acuerdo incluye una inversión inicial de USD 300 millones, con desembolsos adicionales condicionados al cumplimiento de hitos técnicos en el desarrollo de conducción autónoma, especialmente en niveles avanzados sin supervisión humana. A largo plazo, Uber mantiene la opción de adquirir hasta 40.000 unidades adicionales a partir de 2030, lo que permitiría escalar la flota hasta 50.000 robotaxis. También puedes leer: La industria discográfica mundial creció 6,4% en 2025 impulsada por el streaming y Latinoamérica. La expansión geográfica del servicio prevé alcanzar aproximadamente 25 ciudades en Estados Unidos, Canadá y Europa hacia 2031. Este despliegue dependerá de la evolución de la regulación y de la validación tecnológica de los sistemas de conducción autónoma, considerados uno de los principales desafíos del sector. Para Rivian, la alianza representa una fuente relevante de financiamiento y una oportunidad para acelerar el desarrollo de su plataforma autónoma. Tras el anuncio, las acciones de la compañía registraron incrementos en los mercados, reflejando expectativas positivas sobre el impacto del acuerdo en su crecimiento. El movimiento se enmarca en una creciente competencia global por liderar el mercado de robotaxis, donde participan empresas tecnológicas y automotrices que buscan capitalizar los avances en inteligencia artificial y electrificación del transporte. La alianza entre Uber y Rivian evidencia una estrategia basada en la colaboración para acelerar la adopción de vehículos autónomos a gran escala. De concretarse los objetivos previstos, el proyecto podría transformar el modelo de transporte urbano y consolidar a Uber como una plataforma central en la movilidad sin conductor. Fuentes: Swissinfo.