Esta fascinación por las estrellas hizo que el astrofísico y fotógrafo documental Jordi Busqué recorra algunos puntos y presente 11 fotografías del cielo nocturno, los cuales fueron publicados en el portal BBC. Desde su infancia, Busqué se sintió atraído por la astronomía. “Cuando era niño, pasaba una semana cada verano en el pueblo de mi abuela, un pequeño lugar llamado Peñarroyas en la provincia de Teruel, España, que tenía sólo cuatro habitantes permanentes”, Ahora viaja por el mundo como fotógrafo documental y comunicador científico en busca de los últimos lugares de la Tierra donde todavía se pueden ver noches verdaderamente oscuras y estrelladas. De acuerdo a sus experiencias, estos son los mejores lugares para observar estrellas. El Desierto de Atacama Ubicado en el norte de Chile, es conocido como uno de los mejores lugares del mundo para la observación de estrellas por varias condiciones como la altitud elevada, baja humedad, escasez de nubes y cielos oscuros. Debido a estas condiciones favorables, la región se ha convertido en un importante centro para la astronomía a nivel mundial, albergando algunos de los observatorios más avanzados y poderosos, como el Observatorio Paranal y el Atacama Large Millimeter Array (ALMA). Estas instalaciones aprovechan las condiciones únicas del desierto para realizar investigaciones astronómicas de vanguardia. Norte de Chile El fotógrafo capturó una maravillosa fotto en un pueblo abandonado en el norte de Chile, donde las noches se habían vuelto oscuras una vez más. En el cielo se puede observar la parte de la constelación de la Osa Mayor. La zona norte de este país se caracteriza por su aridez extrema y paisajes desérticos. También te puede interesar: Estos son los cinco lugares más emblemáticos de Quito, una alternativa para visitarlos en estas fiestas Islas Canarias Gracias a su brillo, el centro de la Vía Láctea es relativamente fácil de observar en esta zona, de acuerdo al fotógrafo.”Desde el hemisferio norte, se ve mejor durante el verano mirando hacia el sur, como se muestra en esta fotografía tomada desde las Islas Canarias de España. Nuestro Sistema solar orbita el centro de la Vía Láctea cada 250 millones de años. Dado que nuestro planeta tiene unos 4.500 millones de años, eso significa que ha completado unas 20 órbitas alrededor del centro de la galaxia”, explica. Desiertos de sal del altiplano boliviano La altitud elevada, la baja humedad, los cielos despejados y la falta de contaminación lumínica hacen que los Desiertos de Sal del altiplano boliviano, como el Salar de Uyuni, sean lugares excepcionales para la observación de estrellas y actividades relacionadas con la astronomía. “Una de las pruebas de calidad más desafiantes para un cielo nocturno es la visibilidad de la luz zodiacal, que es mucho más débil que la Vía Láctea. La luz zodiacal resulta de la luz del Sol que se refleja en las partículas de polvo que flotan dentro de nuestro Sistema solar y aparece como un resplandor tenue, estrecho y de forma algo triangular en el cielo nocturno, que se extiende hacia arriba desde el horizonte”, explica el astrónomo quien además explica que la época del año sí importa al momento de observar estrellas: lo más recomendable es hacerlo en primavera. Campo de cactus gigante de Bolivia “Cuando estás en lugares verdaderamente oscuros, puedes ver galaxias a simple vista”, escribe Busqué. Este lugar es adecuado para ver varias constelaciones que contrastan maravillosamente con las figuras de los cactus gigantes.. Tierra de fuego La Tierra del Fuego se encuentra en latitudes australes, lo que significa que proporciona vistas únicas del cielo del hemisferio sur. Desde estas latitudes, es posible observar estrellas y constelaciones que no son visibles desde ubicaciones más al norte. Cerro Torre, Argentina Al fotógrafo le tomó tres visitas capturar sus fotos en cielo estrellado en Cerro Torre, el pico legendario de Los Andes patagónicos en Argentina, ya que el pico a menudo está envuelto en nubes. Sin embargo, lo logró y se pueden ver los diferentes colores de las estrellas, que proporcionan información sobre la temperatura de su superficie y, hasta cierto punto, la etapa de sus ciclos de vida. “Las estrellas que parecen más rojas son más frías y normalmente más viejas que sus contrapartes más azules”, afirma.También puedes leer: Estas son las 10 maravillas naturales más bellas para visitar en España Oasis en el desierto del Sahara Para disfrutar de cielos nocturnos despejados, se debe buscar áreas con baja densidad de población, y los desiertos son conocidos por ofrecer condiciones ideales para la observación astronómica. Galileo Galilei, en 1610, utilizando su pequeño telescopio casero, fue el primero en hacerlo, revelando que las nubes luminosas son en realidad conglomerados densos de millones de estrellas individuales. Costa Atlántica de Marruecos En la costa atlántica de Marruecos, la suave luz de las estrellas es más intensa hacia el mar que hacia la tierra. Las crías de tortugas marinas utilizan esta luz para dirigirse al mar después de nacer. Sin embargo, la contaminación lumínica hace que la tierra brille más intensamente que el mar, lo que confunde a las crías y las hace caminar en la dirección incorrecta. Este problema afecta no solo a los astrofísico, sino también a otras criaturas nocturnas como polillas y luciérnagas. Los Pirineos En Europa, encontrar lugares sin contaminación lumínica es cada vez más difícil. La esperanza radica en hallar sitios donde al menos una porción del cielo permanezca oscuro. Estos lugares persisten en algunas áreas rurales montañosas, como los Pirineos, donde tomé esta fotografía en un cementerio para capturar la sensación de eternidad que se experimenta al contemplar las estrellas. “Cuando te acuestas y miras hacia arriba en un lugar sin árboles u otros objetos altos, tu campo visual sólo contiene estrellas y es muy fácil imaginar que simplemente estás flotando en el espacio o en la superficie de la Luna. Me gustaría animar a la gente a que lo pruebe. Mirar hacia una noche estrellada ofrece un cambio de perspectiva y nos insta a reevaluar nuestras prioridades. Maravillarnos ante la inmensidad del cielo nocturno nos recuerda que nuestro planeta es un lugar excepcional. En la brevedad de nuestras vidas, en comparación con los cuerpos celestes, debemos ser conscientes de nuestro viaje en la Tierra”, menciona el astrofísico. Fuente: BBC