El presidente chino, Xi Jinping, ha mantenido una conversación telefónica hoy jueves con el presidente estadounidense, Donald Trump, según informó la agencia estatal de noticias china, Xinhua, en un momento en que las relaciones bilaterales se han visto afectadas por disputas comerciales. También puedes leer: La Alemana Baerbock será la quinta mujer en presedir la asamblea general de la ONU La llamada se hizo a petición de Trump, según afirmó el Ministerio de Asuntos Exteriores de China a Xinhua, sin proporcionar más detalles sobre la conversación. Antes de que la Casa Blanca emitiera cualquier comunicado sobre el contenido de la conversación, ha sido el propio Donald Trump quien ha dado cuenta de ella en las redes sociales: “Acabo de mantener una muy Buena llamada telefónica con el Presidente Xi, de China, para discutir algunas de las aristas del Acuerdo Comercial que acordamos recientemente”. Las mayúsculas son suyas. Según el presidente estadounidense, el diálogo habría durado aproximadamente una hora y media, con una conclusión “muy positiva para ambos países”. Trump añade que “ya no debería haber ninguna duda acerca de la complejidad de las tierras raras”. Cabe recordar el cuasi monopolio de China en la extracción y sobre todo en el refinado de varias tierras raras, imprescindibles para la transición ecológica y en la industria aeronáutica y de defensa más avanzada. Algo que Pekín ha utilizado como arma de negociación, controlando su exportación de forma selectiva. Sin embargo, el gobierno chino no ha aclarado nada al respecto ni se ha pronunciado todavía sobre el intercambio verbal. Trump, en cualquier caso, declara que representantes de ambos gobiernos se reunirán en breve en un lugar aún por determinar, con el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y su homólogo de Comercio, Howard Lutnich, además del embajador y Representante de Comercio, Jamieson Greer, por parte estadounidense. Las tierras raras estarán en el centro de la mesa. Trump confirma “la graciosa invitación” del presidente Xi para que tanto él como la primera dama visiten China, que ha sido correspondida con un convite a los Estados Unidos. “Como Presidentes de dos Grandes Naciones, es algo que estamos deseando hacer”. Aunque la agenda internacional está muy cargada, con inquietantes desarrollos en la guerra entre Kyiv y Moscú que afectan a la disuasión nuclear de esta última, por no hablar de Taiwán (un asunto interno, según Pekín) o los cambios políticos en la península de Corea, Donald Trump asegura que la conversación estuvo “enfocada casi enteramente en el COMERCIO”. Para que no quede cualquier duda, ni sospecha de duplicidad, el político y magnate norteamericano aclara que “no se ha discutido nada acerca de Rusia/Ucrania o Irán”. La esperada llamada llega después del intercambio de acusaciones de violación de la tregua comercial, que redujo los aranceles desde máximos históricos, en una disputa que amenaza con romper una frágil tregua en la guerra comercial entre las dos mayores economías. Con el nuevo conflicto amenazando la frágil distensión, los analistas del mercado esperaban que la conversación allanara el camino hacia una salida comercial. Las bolsas subieron tras la noticia de la llamada y en EE.UU. el S&P 500 amplió sus ganancias por cuarto día consecutivo. La llamada telefónica entre los líderes marca su primer contacto formal conocido desde que Trump asumió el cargo. La última conversación entre Trump y Xi tuvo lugar en enero, pocos días antes de la investidura del presidente estadounidense. Las tierras raras, palanca de presión de Pekín Las tierras raras se han convertido en un punto clave de conflicto en los últimos días. Estados Unidos ha acusado a China de incumplir su promesa de relajar los controles de exportación sobre estos metales, necesarios para la electrónica de vanguardia. Pekín se ha mostrado frustrado por las nuevas restricciones estadounidenses a la venta de software de diseño de chips y los planes de comenzar a revocar visas a estudiantes chinos. Algo parecido a echarse piedras sobre el propio tejado, puesto que en la investigación puntera en EE.UU. sobre Inteligencia Artificial hay más empleados de nacionalidad china que estadounidense. También te puede interesar: Casi el 40% de los glaciares del mundo ya está condenado a desaparecer Trump lleva tiempo afirmando que las discusiones directas con Xi eran la única manera de resolver las diferencias entre ambas naciones, pero hasta hoy el mandatario chino se había mostrado reacio a hablar por teléfono, delegando los contactos en sus asesores. Los controles de exportación y las medidas estadounidenses sobre visas de estudiantes y restricciones tecnológicas probablemente serán fundamentales en las futuras negociaciones. Los responsables de comercio de Estados Unidos y China acordaron en Ginebra el mes pasado reducir los aranceles durante 90 días, mientras trabajaban para alcanzar un acuerdo más amplio. Fuente: La Vanguardia