De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), se estima que 1 de cada 4 personas fallece en el mundo por causas relacionadas con trombosis. En América Latina, la incidencia está en aumento debido a factores de riesgo como el sedentarismo, la obesidad y el envejecimiento de la población. En Ecuador, datos de la OPS señalan que las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte, con un 29,7% de los fallecimientos registrados, donde la trombosis juega un rol determinante. Entre las principales causas de la trombosis se encuentran la inmovilidad prolongada, intervenciones quirúrgicas, factores genéticos, tabaquismo, hipertensión y enfermedades crónicas como la diabetes. Los especialistas coinciden en que la prevención es clave: mantener una vida activa, controlar el peso, evitar el consumo de tabaco, hidratarse adecuadamente y realizar chequeos médicos periódicos. En cuanto al tratamiento, existen opciones médicas efectivas como los anticoagulantes orales o inyectables, que reducen la formación de coágulos, así como procedimientos específicos como filtros de vena cava o cirugías en casos graves. La detección temprana es fundamental y puede lograrse mediante chequeos médicos, especialmente en personas con factores de riesgo. Reconocer síntomas como dolor o hinchazón repentina en extremidades, dificultad para respirar o dolor en el pecho permite iniciar un tratamiento oportuno y evitar complicaciones potencialmente mortales. También te puede interesar: Hábitos y genética: los 20s como la década clave para tu salud mamaria “La trombosis no siempre presenta síntomas evidentes, por eso suele llamarse una enfermedad silenciosa. En Ecuador necesitamos trabajar en educación y prevención, porque una detección temprana y un tratamiento adecuado pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte”, afirmó el Dr. Marco Pesantez. Con la conmemoración del Día Mundial de la Trombosis, se busca reforzar el llamado a gobiernos, profesionales de la salud y a la ciudadanía a priorizar la prevención y el diagnóstico oportuno de esta patología que continúa teniendo un fuerte impacto en la salud global y nacional.