El Tribunal de Comercio Internacional, con sede en Manhattan, concluyó que la Casa Blanca no puede utilizar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) para imponer impuestos a las importaciones de forma unilateral y masiva, como lo hizo Trump durante su mandato. La decisión subraya que la regulación del comercio exterior es una facultad exclusiva del Congreso. También puedes leer: La Cámara baja del Congreso de Estados Unidos aprobó impuesto a las remesas El fallo se produce tras demandas presentadas por el Liberty Justice Center en representación de pequeñas empresas y una coalición de 12 estados, que cuestionaron la legalidad de los aranceles apelando al daño económico y al aumento de costos para consumidores y empresas. La Casa Blanca anunció que apelará la decisión, mientras continúa vigente el pago de los aranceles en la frontera hasta que el proceso judicial concluya. De confirmarse el fallo, las empresas podrían recibir reembolsos con intereses. La reacción ha sido mixta: mientras la Casa Blanca criticó que “jueces no electos” limiten las facultades del presidente ante emergencias nacionales, líderes estatales como la fiscal general de Nueva York, Letitia James, celebraron el fallo como una victoria para el estado de derecho y la economía estadounidense. Los mercados globales respondieron positivamente, con subidas en las bolsas asiáticas y una apreciación del dólar. Analistas aseguran que el fallo podría aportar estabilidad tras años de tensiones comerciales, especialmente con China, México, Canadá y la Unión Europea.También te puede interesar: Cifras económicas con las que inicia el nuevo mandato de Daniel Noboa En paralelo, Elon Musk anunció su salida del Gobierno de Trump, renunciando a su cargo en el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) tras expresar duras críticas al enfoque fiscal del expresidente. Este revés judicial complica los intentos de Trump por reinstaurar una política comercial agresiva en su posible retorno a la Casa Blanca.