Es cierto que la inflación bajará, según las proyecciones de economistas, pero eso vendrá acompañado de menor crecimiento económico, que en la jerga de los especialistas es un fenómeno conocido como desaceleración. Sin embargo, algunos países podrían estar más empantanados que el resto y caer directamente en una recesión. 1. Crecimiento Precios más bajos de las materias primas, así como políticas monetarias y fiscales más estrictas, se sumarían a la desaceleración mundial en una combinación que lastrará el crecimiento regional, argumenta Domene. Mientras, la Comisión Económica para América Latina, Cepal, proyecta un crecimiento de 1,3% para América Latina y el Caribe en un contexto de una desaceleración más profunda. Esto se debe en parte, según el organismo, a que los países han enfrentado políticas monetarias restrictivas, mayores limitaciones del gasto fiscal, menores niveles de consumo e inversión y el deterioro del contexto externo. También proyecta un menor crecimiento el Banco Mundial (1,6%) debido a las altas tasas de interés, la disminución del precio de las materias primas, la incertidumbre de la guerra en Ucrania y el bajo crecimiento de China, lo que afecta las exportaciones. Veremos "un desempeño obstinadamente mediocre", advierte el organismo. 2. Inflación "La inflación en 2023 será menor que en 2022, pero no tan baja como antes de la pandemia", le dijo a BBC Mundo en diciembre José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo de la Cepal. Ese diagnóstico es el consenso generalizado entre organismos internacionales y consultoras de inversión, cuyos análisis confluyen en que se viene un año desinflacionario para la región. Sobre las tasas de interés, Oxford Economics estima que los bancos centrales de México y Colombia probablemente extenderán aumentos en el primer trimestre de 2023, pero en otros lugares de la región, esa política monetaria ya habría llegado a su fin. La estimación es que las principales economías de Latinoamérica, excepto Colombia, comenzarán a recortar las tasas de interés en la segunda mitad del año. "A medida que el crecimiento económico se desacelera, los precios de las materias primas se debilitan y los de los alimentos y energía se moderan, nuestro pronóstico más reciente indica que la inflación de América Latina cerrará 2023 en un 4,1%", la mitad de la alcanzada el año pasado. 3. Influencia del entorno político en la economía Según las estimaciones del centro de análisis Economist Intelligence Unit, EIU, a los desafíos que plantea el entorno global, se suman factores políticos que pueden influir en la evolución económica. También te puede interesar: Ecuador cerró 2022 con la canasta básica más cara de su historia A pesar de este complejo entorno, los analistas de EIU plantean que habrá oportunidades de crecimiento en 2023, particularmente en agricultura, minería y nearshoring (traslado de parte de la producción que se hace en China hacia Latinoamérica). Sin embargo, para aprovechar estas oportunidades, agrega el documento, "los nuevos gobiernos de la región deberán implementar reformas de política en 2023 que respondan a las preocupaciones del público sin causar demasiado daño al clima de inversión". Fuente: BBC