El nuevo mandatario ha dejado en claro que piensa que “las condiciones de créditos de consumo y microcréditos deben mejorar. Las tasas de interés deberían reducirse y los plazos extenderse”. En abril de 2021, en la banca privada, las tasas de interés de consumo y de microcrédito superaron el 16% y el 23%, respectivamente. Por eso convocó a la banca y a las cooperativas a dialogar. Ante esto, los representantes del sector financiero del país dicen estar abiertos al llamado de Lasso, aunque para ello piden que se hagan estudios técnicos. “Queremos dialogar con el Gobierno para que la reducción de las tasas de interés se sustente en un análisis técnico“, afirma Édgar Peñaherrera, gerente de la Red de Integración Ecuatoriana de Cooperativas de Ahorro y Crédito (Icored). ➤ Ver también: 3 retos tecnológicos para el nuevo gobierno en Ecuador La reducción de las tasas de interés se podrían lograr mediante tres caminos: la disminución del riesgo país de Ecuador, el aumento de la liquidez del sistema financiero y la llegada de nuevos competidores, sostiene el sector. Uno de los componentes que se debe estudiar, de igual forma, antes de reducir las tasas de interés activas son las tasas de interés pasivas, que es la que las entidades financieras pagan a los depositantes por sus ahorros. Otros factores también deben ser analizados, según un estudio de la Asociación de Bancos Privados de Ecuador (Asobanca), porque inciden en las tasas de interés, como: Riesgo que la entidad financiera asume al momento de otorgar un préstamo. -Costos administrativos. Costos de procesamiento del crédito. Impuestos y contribuciones. Rentabilidad para la institución financiera. Fuente: Primicias