Su sinergia es clave porque las empresas de logística se enfrentan a una era de cambios sin precedentes. A medida que la digitalización se afianza -aceleradamente por la crisis sanitaria-, las expectativas del cliente evolucionan. La tecnología es fundamental en este nuevo ecosistema porque fomenta una mayor eficiencia y una colaboración de modelos operativos. Sabemos que el impacto del sector del transporte y logística, en efecto, es transversal a las actividades productivas. Las tendencias de la cadena de suministro, por ejemplo, deben avanzar hacia la logística verde y colaborativa, hacia una mayor presión para reducir costos e incrementar la rentabilidad; crear y dar respuestas en tiempo real a los requerimientos del cliente. David Ramírez, Consultor Supply Chain, en su artículo 'Competencias para liderar la cadena de suministro' también habla de contar un enfoque en una mejor previsión, planificación de ventas y operaciones e intercambio de información en la cadena de suministro. El transporte, mecanismo que da sosten a la industria logística, ve a la tecnología con el camino idóneo hacia la transformación. La Inteligencia Artificial, el Big Data, el Internet de las Cosas (IoT) y la robótica, hoy más que nunca ofrecen aplicaciones prácticas para esta industria en crecimiento. El fin es mejorar la forma en que se gestiona la localización, distribución, manutención, acondicionamiento, empaquetado, planificación y administración de inventarios del mercado con los cuidados estrictos que la 'nueva normalidad' exige. Ecuador trabaja por potenciar su desempeño logístico. Acorde a data histórica del Banco Mundial, a través del Índice de Desempeño Logístico, del 2014 al 2018 el país ha mejorado su posicionamiento y ha pasado de la ubicación 86 a la 62. Hay acciones que podrían fortalecer el trabajo hecho. Por ejemplo, en septiembre se inaugurará el primer Centro Logístico en Durán, para ofrecer servicios a la cadena de comercio exterior al Puerto de Aguas Profundas DP World en Posorja y a los otros puertos de Guayaquil. El Centro Logístico tiene un avance del 90% y se levanta en la zona industrial del cantón Durán. Se espera que este sea un punto para consolidar la carga de banano, cacao y café. La inversión es de aproximadamente USD 60 millones. El sector del Transporte tiene tres actores determinantes: Transporte terrestre (la red de carreteras tiene una extensión de cerca de 10 mil km y es clave para el desarrollo del comercio local); Transporte marítimo y fluvial (la ubicación de Ecuador, con acceso directo al Océano Pacífico presenta beneficios a la industria naviera y al fortalecimiento de la actividad de los puertos); y, Transporte aéreo, que por su velocidad, frecuencia y accesibilidad beneficia a la industria logística. Alisson Larrea, Corporate Affairs and Marketing Manager de Quiport, precisó en nuestro CMO Panel que el aeropuerto de Quito, a lo largo de la pandemia no cerró sus operaciones, pero entre el 17 de marzo de 2020 y el 31 de julio (proyectado) 2020, la caída fue del 28% comparado con el mismo periodo de 2019. ¿Qué rol juega la tecnología? Casi que no podemos hablar de ninguna industria sin la influencia tecnológica. Según la investigación de mercado realizada por AEB y la Universidad Estatal Cooperativa de Baden-Württemberg, el 84% de las empresas cree que utilizar metodologías ágiles brinda una clara ventaja competitiva, y dos tercios esperan que esta metodología pronto reemplace la administración tradicional de proyectos en el comercio y la logística global. Los expertos aseguran que los resultados se cristalizarán en una mejor capacidad de respuesta, la optimización de costos, la flexibilidad, la eficiencia y la velocidad de gestión. La cifras del sector Hemos dicho que el sector de transporte es estratégico para el dinamismo de una economía. Dentro de este sector se encuentran tanto el transporte de pasajeros como el transporte de productos y mercancías. La crisis ocasionada por el Covid-19 ha impactado de forma importante al transporte de personas, en todas sus formas -aéreo, marítimo y terrestre-. Pese a que la logística y el transporte de mercancías se han mantenido operativos, el cierre de fronteras y la disminución de la actividad económica también han generado efectos negativos a estas actividades. En Ecuador, el sector de transporte y logística representó en 2019 el 5,2% del Producto Interno Bruto, con una producción final a dólares corrientes de 5.620 millones. Esta producción le permitió al sector reportar un crecimiento del 1,1% en una economía prácticamente estancada, sin embargo, el crecimiento fue menor al 4,9% observado en 2018. De acuerdo a estadísticas del Banco Central, al cierre del primer trimestre del 2020 esta actividad presentó un decrecimiento del 4% en el PIB trimestral, explicado principalmente por el inicio del confinamiento como forma de combate a la pandemia. De acuerdo a estadísticas del SRI, el total de ventas en el periodo enero-mayo del sector transporte, cayó un 20,4% de USD 3.093 millones en 2019 a USD 2.463,55 millones en 2020. En la fase del distanciamiento social y en la reactivación económica, el sector juega un rol clave puesto que se potenciará los servicios de delivery y mensajería y será necesario dinamizar el transporte de productos y mercaderías para recuperar los niveles de producción y exportación observados antes de la pandemia.Por _ Equipo Ekos