Para alcanzar una verdadera transformación digital que genere valor e impacte positivamente en la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos, es importante generar un cambio cultural a todo nivel. Específicamente a nivel empresarial, es necesario que quienes lideran las organizaciones estén dispuestos a desafiar el statu quo, a pensar fuera de la caja y a convertir la innovación en eje de su gestión. La digitalización ha sido la respuesta de varios sectores productivos (públicos y privados) para adaptarse a las nuevas demandas de los usuarios y a las tendencias de consumo digitales que se están desarrollando con mucha fuerza. Ecuador no ha sido la excepción. Muestra de esto es la coincubación de los Clústers de Tecnología (UIO y GYE) en donde más de 400 actores del ecosistema están ya comprometidos por trabajar por la transformación digital del país. Aunque aún tenemos largo camino por recorrer, hemos dado grandes pasos frente al reto de la digitalización y automatización de procesos. En el contexto de nuestro país, podemos ver que la transformación digital se ha manifestado con más impacto en ciertos sectores. Hoy en día, ya no se puede hablar de empresas aseguradoras sin hablar de Insurtech, o de banca sin hablar de Fintech. Los sectores más tradicionales como las firmas legales y las empresas de retail, hoy están implementando ejes de e-commerce y legaltech. Y desde varios sectores se está haciendo especial énfasis en mejorar la calidad de la educación y la salud mediante la implementación de herramientas de EdTech y HealthTech. Esta adopción de la tecnología alcanza mayor relevancia en la época de pandemia, donde se evidenció que la tecnología puede llegar más lejos, y de forma más eficiente, que con los métodos tradicionales. Ahora, las industrias pueden alcanzar nuevos índices de beneficio porque tienen la capacidad de hacer un mejor uso de los datos, conocer mejor a sus consumidores y alcanzar nuevos niveles de eficiencia mediante la automatización de procesos. Todo eso se traduce en beneficios para la compañía que se miden en mayor rentabilidad, tiempo y productividad. Sin embargo, el reto sigue siendo alcanzar una transversalización y ciudadanización de la tecnología. Según el estudio “Transformación con Sentido Digital en el año 2021”, realizado por EY, en Latam sólo el 30% de las empresas tienen claridad de las tendencias digitales que afectan su industria. Esto nos demuestra el reto que tenemos en nuestra región, que debe ser enfrentado como una oportunidad para el desarrollo competitivo de nuestros países. A pesar de que la pandemia aceleró la digitalización, el camino por recorrer sigue siendo largo. Entre los desafíos que tiene el Ecuador en cuanto a llegar a una Transformación Digital ideal, están el aumento de conectividad a nivel nacional, una regulación más adecuada a los nuevos modelos tecnológicos, financiamiento para soluciones tecnológicas, más talento humano digital capacitado y un trabajo articulado, en donde el sector privado, el Estado, la academia y los diferentes organismos multilaterales puedan converger y potenciar resultados que se traduzcan en una mejora del nivel de vida de los ecuatorianos, en mayor acceso a educación y salud, en un fortalecimiento de la institucionalidad y de la democracia, y en mejores mecanismos de transparencia. Es importante tener presente que los avances tecnológicos encuentran sentido en cuanto aportan a la construcción de una sociedad más justa y equitativa, y como sector estamos comprometidos con alcanzarla.