Así lo sostiene Gisela Montalvo, Directora Ejecutiva de la Cámara de Innovación y Tecnología Ecuatoriana (CITEC): “Para que realmente haya innovación y desarrollo, no podemos trabajar desarticulados. Las alianzas público-privadas y con la academia son definitivas para generar un cambio real”. En su visión, el país necesita avanzar hacia una política pública que no solo regule, sino que incentive la adopción tecnológica. “Una sobrerregulación desincentiva la innovación. Lo que requerimos son reglas claras, incentivos y una cultura digital que atraviese a todos los sectores”, afirma. Además, advierte que Ecuador no puede limitarse a tener leyes o estrategias en el papel: “Si no tenemos una cultura adecuada y un trabajo articulado, una ley no va a generar progreso”. Conectividad cara y desigual Uno de los pilares de la digitalización es el acceso a Internet. Según Víctor Almeida, COO de Promotick y exdirector del Clúster de Transformación Digital de Guayaquil, Ecuador alcanza un 83,7% de cobertura, pero con planes que cuestan USD 25 en promedio, el segundo más caro de Sudamérica en proporción al salario básico. El 70% de quienes no tienen acceso vive en zonas rurales, lo que genera una brecha estructural para el desarrollo digital. Brecha de talento y habilidades digitales Gisela Montalvo enfatiza que la transformación digital no depende solo de tecnología, sino de personas: “Las habilidades digitales ya no son exclusivas de las áreas de TI, deben ser transversales en todas las áreas de las empresas”. Por su parte, Victor Almeida, citando al Foro Económico Mundial (WEF), el país ocupa el puesto 98 de 141 en habilidades digitales, lo que limita la capacidad de adopción tecnológica. El experto añade que la falta de certificaciones en nube, ciberseguridad e inteligencia artificial deja al país en desventaja frente a la región. “Necesitamos un marco nacional de habilidades digitales desde la educación básica hasta programas especializados, con incentivos reales para certificaciones críticas”, sostiene. Ciudadanía digital rezagada Aunque existen avances, la adopción ciudadana es limitada. Víctor Almeida señala que menos del 1% de usuarios realiza trámites en línea y solo el 47% de adultos utiliza pagos digitales, frente al 66% regional. En ese sentido es necesario un cambio cultural en nuestro país que involucre un aumento en la confianza en los servicios digitales. También te puede interesar: La falta de estrategia es el principal reto para avanzar con IA en las empresas, apunta estudio Protección de datos. Un eslabón débil Aunque la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales fue aprobada en 2021, Víctor Almeida señala que apenas el 0,7% de las empresas obligadas han implementado procesos de cumplimiento, aumentando así el riesgo de ciberataques, incluyendo robos de información personal. En ese sentido, la ciberseguridad es el candado que garantiza la innovación. Si no se la fortalece, cualquier avance digital será frágil. Políticas públicas y financiamiento Ambos expertos coinciden en la urgencia de articular esfuerzos. Gisela Montalvo señala que el sector público debe generar incentivos adecuados, la academia debe formar talento según las necesidades del mercado, y las empresas deben integrar a sus proveedores y clientes en la digitalización de toda la cadena de valor. Víctor Almeida, por su parte, destaca la necesidad de atraer más venture capital para startups y negocios digitales, además de acelerar el despliegue del 5G y garantizar plataformas interoperables. Un reto colectivo La transformación digital en Ecuador no depende únicamente de importar tecnologías de última generación, sino que requiere cerrar brechas estructurales en cuanto a conectividad, talento, cultura digital y ciberseguridad. Ecuador es un país que necesita desarrollo, y la tecnología es la base para lograrlo. Pero esto solo será posible si el ecosistema tecnológico y de innovación está unido. Por: Andrés Calvopiña Cervantes