Durante la Cumbre de Sostenibilidad ESG 2025 organizada por Ekos, Patricio Díaz, gerente de sostenibilidad de UNACEM, ofreció una mirada integral sobre la transformación de la industria cementera hacia prácticas más sostenibles. Su charla, titulada “Transformación de la Industria Cementera para una Construcción Sostenible”, destacó las acciones concretas que ya implementa la empresa en Ecuador para reducir su huella de carbono y adaptarse a los desafíos del cambio climático. Díaz comenzó subrayando la urgencia de actuar: “Tenemos que aterrizar la sostenibilidad y demostrar que ya estamos haciendo cosas por el país”. UNACEM, con presencia en varios países de América, ha logrado disminuir su huella de carbono hasta registrar 491 kg de CO₂ por tonelada de cemento en 2024, cifra por debajo del promedio latinoamericano. “Estamos aplicando todas las palancas disponibles para transformar nuestros procesos: desde el uso de combustibles alternativos hasta la sustitución del clínker, responsable del 90% de nuestras emisiones”, explicó. Uno de los ejes clave es la economía circular. Desde 2009, la planta de UNACEM en Ecuador reutiliza residuos de otras industrias como la agrícola y automotriz. Aceites usados, biomasa y otros materiales se incorporan como combustibles alternativos, minimizando residuos y cerrando ciclos productivos. Además, Díaz destacó: “Somos la primera cementera del país con certificación ISO 50001 en eficiencia energética, lo que avala nuestra gestión y compromiso con la mejora continua”. La charla cerró con una visión a largo plazo: “La industria cementera ha declarado su compromiso de ser carbono neutral al 2050. Para eso, trabajamos no solo en reducir emisiones, sino también en compensarlas a través de soluciones basadas en la naturaleza como la reforestación en zonas como Cerro Kinde”. Díaz enfatizó que el desarrollo de infraestructuras sostenibles es posible sin sacrificar el progreso económico. “Necesitamos puertos, carreteras y viviendas, pero deben ser construidas con responsabilidad ambiental”. El mensaje fue claro: la industria cementera tiene un papel protagónico en la construcción de ciudades sostenibles y UNACEM quiere liderar ese cambio desde Ecuador.