El ejemplar, bautizado como “Lucero”, fue marcado en costas ecuatorianas como parte de un programa de investigación orientado a estudiar los patrones de movilidad de esta especie, considerada una de las más grandes entre las tortugas marinas. A partir de este proceso, los investigadores lograron identificar que el animal había sido previamente registrado en Brasil en 2022, en Playa Bikini, a quién identificaron como “Carioca”. Este hallazgo permitió establecer que la tortuga recorrió más de 6.000 kilómetros a lo largo del océano Pacífico y el Atlántico, conectando ecosistemas marinos de diferentes países. La información refuerza la importancia de la cooperación internacional en la protección de especies migratorias. También te puede interesar: Brasil impulsa el uso de biocombustible de soja y aceite usado para sustituir el diésel La tortuga laúd, catalogada como una especie en estado vulnerable, enfrenta múltiples amenazas, entre ellas la contaminación marina, la pesca incidental y el cambio climático. Estos factores inciden directamente en su supervivencia y en la estabilidad de sus hábitats. El seguimiento de “Lucero” forma parte de iniciativas científicas que buscan generar datos para fortalecer estrategias de conservación. A través del marcaje y monitoreo, los investigadores pueden identificar rutas críticas, zonas de alimentación y áreas de reproducción. Por ello, el equipo decidió conservar ambos nombres: Carioca Lucero. El primero recuerda su llegada en Carnaval de 2022. El segundo simboliza su papel actual en la investigación. En Ecuador, estos esfuerzos se desarrollan en articulación con organizaciones científicas y ambientales, que promueven la protección de especies marinas y la sostenibilidad de los ecosistemas costeros. Fuente: El Universo