Así lo afirmó Cessi Riva Mosquera, presidenta de Great Place to Work® para Argentina, Paraguay, Uruguay y Bolivia, durante su intervención en el Talent Summit 2025, donde presentó hallazgos clave sobre clima y cultura laboral en América Latina. GPTW es una firma global de data analytics especializada en evaluar la experiencia del colaborador. “Nos ocupamos de encuestar a los colaboradores en las empresas y a través de los datos que obtenemos, podemos ayudar a las organizaciones a mejorar sus resultados de negocio. También certificamos a las organizaciones. Reconocemos a las mejores, algo que va a pasar hoy”. En 2024, participaron 21.000 organizaciones y 20 millones de personas en sus mediciones, realizadas en más de 170 países con una metodología unificada. “Con esos datos no solo reconocemos a las mejores empresas para trabajar, sino que ayudamos a las organizaciones a mejorar sus resultados de negocio”, explicó Riva. Uno de los insights más relevantes del estudio: solo 59% de los colaboradores en el mercado general accede a programas de capacitación, frente al 100% en las mejores organizaciones. “La inteligencia artificial ya llegó. Y llegó anteayer. Las empresas que no estén capacitando a su gente están llegando tarde”, advirtió. También hay brechas importantes en la percepción del cambio, la motivación y la equidad: mientras 64% en el mercado general dice hacer un esfuerzo adicional para cumplir objetivos, en las mejores empresas la cifra alcanza el 91%. Y apenas 38% percibe justicia en los ascensos. “Estos indicadores nos hablan de culturas dispares, donde algunos viven una buena experiencia y otros no. El liderazgo debe ser inclusivo, sin importar el rol o nivel jerárquico”, sostuvo. Según Riva, el 70% de la experiencia del colaborador está directamente influenciada por el líder, y solo un 30% por políticas y prácticas organizacionales. La confianza —como vínculo central— se construye con comportamientos cotidianos: escuchar, agradecer, desarrollar, compartir. “No se trata de grandes estrategias, sino de pequeñas acciones con impacto profundo”. Destacó que las organizaciones excelentes son aquellas donde hay culturas colaborativas, ágiles, con sentido de pertenencia, innovación y bienestar. “Cuando el liderazgo es fuerte y humano, se generan vínculos que impactan en la felicidad y el compromiso. Y eso, a largo plazo, mejora los resultados”. Para cerrar, dejó un mensaje inspirador: “Subir la montaña del liderazgo no se puede hacer en soledad. Hay que prepararse, construir equipo, conectar de forma real con las personas. Cuando a todos nos va bien, a todos nos va bien. Y todos merecen un excelente lugar para trabajar”.