El proyecto “San Andrés y Manglaralto, Territorios Libres de Desnutrición”, financiado por la Unión Europea a través de su estrategia Global Gateway, y liderado por Ayuda en Acción, ha puesto en marcha desde el año 2024 una intervención integral. El modelo abarca 6 líneas de trabajo: Agua potable, soberanía alimentaria, salud y nutrición, incidencia, educomunicación en hábitos saludables, y gestión del conocimiento, en dos de las provincias más afectadas del Ecuador, donde la desnutrición crónica infantil en menores de dos años alcanza el: Frente a esta dura realidad, Fiorella Mackliff, Directora País de Ayuda en Acción Ecuador, conversó en exclusiva con Ekos y compartió la esencia de este proyecto que buscará atender a más de 52 mil personas en 52 comunidades rurales de Santa Elena y Chimborazo. También te puede interesar: La universidad que protege el “Escudo Invisible” de la Tierra El enfoque multisectorial es clave en el desarrollo del proyecto, que cuenta con el asocio de la Empresa Pública del Agua, Ministerio de Salud Pública, GAD de Santa Elena, GAD de Guano, ESPOCH, ESQUEL, Welt Hunger Hilfe, y la iniciativa Sumar Juntos de Banco Pichincha en el eje de agua potable como co-financiadora. “La fuerza de este proyecto está en la articulación. Solo uniendo a comunidades, Estado, sociedad civil y sector privado podremos construir un modelo que pueda replicarse y ser sostenible a largo plazo”, menciona Mackliff. Resultados esperados al finalizar el proyecto 12 sistemas de agua potable 33 sistemas de cloración 800 familias con capacidades mejoradas para la producción agroecológica 486 mujeres embarazadas con acceso regular al paquete priorizado de atención del Ministerio de Salud Pública Desarrollo de la Escuela Nacional de Agricultura Familiar, y la Escuela Nacional del Agua Acciones de incidencia ante gobiernos locales orientadas a la formulación de ordenanzas que impulsen la mejora de la nutrición infantil La desnutrición infantil es multidimensional. En palabras de la Directora País, “la respuesta también debe ser integral, con pertinencia cultural y con un enfoque claro en el ejercicio y goce de los derechos humanos. Con este proyecto buscamos garantizar que nuestro futuro no esté marcado por la desnutrición, sino por más oportunidades para las niñas y los niños”.