Fue creada por Ann Friedman y Aminatou Snow para desvanecer la premisa de que las mujeres debemos competir para alcanzar el éxito laboral y reemplazarlo, por la colaboración y la formación de redes como valores, que no queden solo en la teoría, sino que pasen a la acción. Lastimosamente es muy común disfrazar el egoísmo y mala fe como actos de “competitividad”, esto más bien se acerca a los celos profesionales, que obedece a una baja autoestima, convirtiendo tu lugar de trabajo en una gran selva de caníbales. Priorizarnos como seres humanos y cuidar nuestro bienestar, es correcto, siempre que esto no afecte al otro y sea un concepto practicado desde el amor y cuidado genuino de nuestra salud mental. No caigas en el “Yoismo” o, dicho de otra manera, el pensar que solo tu importas. Más de una vez hemos escuchado o vivido aquella frase que dice: “El peor enemigo de una mujer, es otra mujer”, esta es la antítesis de la teoría del brillo. Aunque suena crudo lo dicho, es la realidad de muchos lugares de trabajo donde priman las agendas propias y la mal llamada competitividad. Es común ver como una mujer es capaz de poner “trampas” levantar falsos testimonios, injurias, chismes en contra de otra mujer con tal de desprestigiarla y así conseguir un ascenso, ocultar sus débiles capacidades o hacer puntos con sus jefes. Estas malas prácticas egoístas en las empresas, forman una sub cultura destructiva que no hacen más que mermar la autoestima y progreso del equipo, imposibilitando que las metas se alcancen y potencien, impidiendo así que se genere innovación e ideas disruptivas. La teoría del brillo es lógica y sencilla, pero por sobre todo es muy aplicable y efectiva. El momento que tienes la firme decisión de despojarte de tus propios intereses y aunar esfuerzos para el grupo, los resultados se potencian de una manera increíble. También te puede interesar: ¿Por qué son relevantes los emprendimientos de comercio electrónico en Ecuador? Genera brillo en tus compañeras de trabajo en el día a día, comparte información, da crédito a las dueñas de las ideas, bríndales la oportunidad de hablar y participar en las decisiones, no minimices sus aportes, impúlsales en sus carreras. Recuerda que, uno de los principios de la teoría del brillo es que sea reciproco, de dos vías, así que reconoce también que no lo sabes todo y que pueden existir mejores ideas que las tuyas, no te creas dueña de la verdad. Te invito a pensar en los grandiosos resultados que lograrás en tu trabajo cuando esa teoría del brillo se transforme en una “Cultura del brillo”, la inversión del uno por el otro va a generar resultados maravillosos. Estoy segura que esto llevará a tu empresa a otro nivel, colmada de éxitos en todos los sentidos, tanto en los resultados financieros, como en el ambiente laboral y en la salud mental de cada uno de quienes integran tu equipo. Por: María Pía Zambrano Ch. @Piainspiracion