Durante la jornada, el metal precioso se movió en un rango estrecho tras dos semanas consecutivas de pérdidas. Aunque el oro suele fortalecerse en escenarios de incertidumbre geopolítica, su avance ha sido moderado debido a la expectativa de que la Reserva Federal mantenga las tasas de interés altas por más tiempo. También puedes leer: Banca pública supera los USD 1.000 millones en créditos en 2026 y refuerza financiamiento para vivienda. El escenario se volvió más complejo con el petróleo superando los USD 100 por barril. El aumento del costo de la energía alimenta temores inflacionarios y reduce la probabilidad de recortes de tasas en Estados Unidos, lo que resta atractivo a activos que no generan rendimiento, como el oro. A esto se suma la presión sobre rutas energéticas clave como el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado del mundo. La interrupción del tráfico marítimo ha elevado la preocupación en los mercados. A pesar de la volatilidad reciente, el oro mantiene una ganancia superior al 15% en lo que va del año. Para analistas de UBS Global Wealth Management, el metal sigue siendo una cobertura relevante frente a riesgos monetarios como inflación, depreciación de monedas y desaceleración económica, más que frente a los eventos geopolíticos en sí mismos. Fuente: Revista Mercado.