El ritmo lo marcan las necesidades actuales y futuras del negocio, así como una necesidad imperante de adaptarse ágilmente a un futuro parcialmente incierto. Entonces, ¿Cuáles son las tendencias más relevantes? Reorganización y preparación de la fuerza laboral partiendo de escenarios de negocio Disrupción, adaptación, agilidad, digitalización y transformación. Hoy hablamos otro idioma en los negocios y de la misma manera, Recursos Humanos deberá transformar y reorganizar a la fuerza laboral y asegurar una renovación de habilidades. La experta Jeanne Meister lo resume como Power Skills, una combinación de habilidades digitales, de pensamiento y softskills. Esta vez, será crítico basarse en los escenarios y necesidades estratégicas del negocio y trabajar a la inversa. El 54% de los empleados necesitará actualizar o recapacitar sus conocimientos para el 2022 y evitar la disrupción tecnológica, según los datos del informe del Foro Económico Mundial. Organizaciones hiperconectadas y digitales Se trata de organizaciones que evolucionan a un ritmo adecuado, implementando herramientas y arquitectura tecnológica como inteligencia artificial básica, la Internet de las Cosas (IoT), la Realidad Virtual y Aumentada, entre otras, de la mano de una organización empoderada, alineada e hiperconectada. Son organizaciones que en parte pasan de ser jerárquicas a ser REDárquicas, es decir, habilitan la red desde la parte digital y la parte más humana con líderes redárquicos. Asimismo, pasaremos de utilizar los medios tradicionales de recopilación de datos, a generar verdaderos insights cualitativos y cuantitativos, analizando datos no tradicionales como comportamientos, social media, calendarios y plataformas de comunicación para comprender y entender más por medio de people analytics. Un rol más activo como termómetro de la cultura organizacional Una cultura con propósito habilita a la organización y conduce a un alto rendimiento, alineando todos los esfuerzos en la dirección correcta y, además, logra el compromiso de la organización. Una cultura sólida es el catalizador que permite liberar el potencial máximo de la organización. El bienestar de la gente, habilitar y empoderar a la red, así como lograr el mindset organizacional adecuado, serán las claves. Una cultura innovadora en la que el riesgo es parte de la cultura no será para todos, pero lo importante es que cada organización defina sus necesidades claramente y que esto finalmente se refleje en la cultura organizacional y en los colaboradores. El negocio y el liderazgo definen y Recursos Humanos deberá ser el guardián y termómetro. Una experiencia de empleado integral Podemos hablar de diferentes tipos de experiencias de empleado en el día a día y todas son importantes. Más aún, una experiencia integral es lo que garantiza un verdadero impacto. Veamos cuatro tipos de experiencias que deberán ser tomadas en cuenta: y que juntas generan una propuesta integral. Empresa social Estamos en una época en la que lo social converge con lo digital. Deloitte habla sobre la tendencia hacia la empresa social y tiene grandes fundamentos para ello. Las empresas ya no son juzgadas únicamente con métricas financieras, sino también con respecto a la calidad y el tipo de relaciones hacia lo que las rodea (clientes, comunidades, medio ambiente y la sociedad en general). La función de Responsabilidad Social Empresarial, muchas veces dentro de Recursos Humanos, será clave. Es una cuestión de credibilidad, reputación, posicionamiento y confianza. Que a su vez son fundamentos claves en la sostenibilidad de una empresa a largo plazo.Por _ Gabriel Figueroa, Socio Director de Adbanz - People & Performance