Ecuador avanza en la misma dirección. El Ministerio de Energía y Minas y la Empresa Eléctrica Quito reportan que 568 clientes en la capital ya cuentan con Sistemas de Generación Distribuida con Autogeneración (SGDA), que en conjunto suman 23,9 MW de potencia pico. Este crecimiento refleja un cambio significativo en el comportamiento energético del país, donde hogares, comercios e industrias buscan reducir costos, fortalecer su independencia eléctrica y disminuir su impacto ambiental. Pablo López, CEO de SolarTeam confirma que Ecuador está ingresando a una etapa de adopción acelerada. “En la actualidad contamos con cerca de 100 MW instalados, más de 120 MW en construcción y más de 200 instalaciones operativas en todo el país, posicionándonos como un acto clave en la transición energética nacional”. Señaló López. También puedes leer: PYMES bajo riesgo: ¿están realmente protegidas ante un imprevisto? En este contexto, SolarTeam destaca las cuatro tendencias que marcarán el rumbo de la energía renovable en 2026: Mayor generación distribuida, impulsada por consumidores que buscan eficiencia, ahorro y autonomía energética. Almacenamiento energético como estándar, especialmente en sectores productivos que requieren continuidad ante cortes eléctricos. Desarrollo de proyectos solares de gran escala, claves para fortalecer la matriz eléctrica nacional y atraer inversión sostenible. Digitalización creciente, con el uso de inteligencia artificial y plataformas de monitoreo para optimizar el consumo y el desempeño de los sistemas solares. Con estos avances y perspectivas, el sector energético ecuatoriano se prepara para un 2026 marcado por la innovación, la eficiencia y la sostenibilidad. La transición hacia fuentes renovables continúa acelerándose y abre nuevas oportunidades para hogares, empresas e industrias que buscan soluciones responsables y competitivas.