Los resultados del estudio nacen de 9.000 líderes empresariales, de 119 países, incluidas 184 respuestas de Ecuador. Sus voces demuestran que la realidad actual no sólo muestra cómo se modificó la forma de trabajar sino la intensidad con la que la tecnología cruza ahora casi toda actividades, personal y empresarial. Si nos enfocamos en las respuestas en Ecuador, el ranking de las tendencias está liderado por la importancia de diseñar el trabajo para el bienestar (90%), y el 66% afirma estar muy preparado. Muy de cerca, con el 89% los encuestados ven como muy importante la ética y el futuro del trabajo y 68% dice estar listo para lograrlo. En última posición, 73%, según la importancia para las empresas en Ecuador, está la integración de Inteligencia Artificial en los equipos de trabajo, pero menos de la mitad se siente preparado o muy preparado para conseguirlo. El estudio también da fe del valor de la palabra reinvención desde 3 ecosistemas que bien se pueden resumir en propósito, potencial y perspectiva: 1. Fomentar el sentido de pertenencia en torno a un deseo de individualidad. La tecnología crea un mundo donde todo puede ser individualizado; sin embargo, las personas desean un sentido de pertenencia hacia un todo más amplio. El 79% de los encuestados dijo que “fomentar un sentido de pertenencia en la fuerza laboral” era importante para el éxito de su organización en los próximos 12 a 18 meses. 2. Crear seguridad en un mundo de reinvención. La tecnología crea la necesidad en las personas de reinventarse constantemente a sí mismos; pero las personas todavía desean un sentido de seguridad. Los resultados de la encuesta destacan la necesidad de reinvención: el 53% de los encuestados dijo que entre la mitad y toda su fuerza laboral necesitará cambiar sus habilidades y capacidades en los próximos tres años. 3. Tomar medidas audaces en una era de incertidumbre. La tecnología crea la sensación de que cualquier cosa puede cambiar, sin embargo, los humanos desean un sentido de certeza para poder avanzar con seguridad. El estudio evidencia la incertidumbre que sienten muchas organizaciones sobre su habilidad para transitar cambios rápidos: el 90% dijo que la necesidad de que las organizaciones cambien significativa y rápidamente será importante para su éxito en los próximos 10 años, pero solo el 55% siente que sus organizaciones están preparadas para cambiar en la escala y la velocidad que se requiere.