1. Principales tendencias en gestión de la seguridad (EHS): La seguridad gana protagonismo en la agenda de riesgos corporativos, incluyendo riesgos psicosociales y salud mental. Digitalización y análisis predictivo como herramientas clave para anticipar y prevenir incidentes. Mayor implicación del trabajador: la cultura de seguridad debe ser participativa y empoderar a los equipos. Formación continua y adaptativa, con modelos de microaprendizaje y aprendizaje basado en la experiencia. Tecnología emergente: desde IA y sensores hasta plataformas integradas en la nube para monitorizar riesgos en tiempo real. También puedes leer: Ocho perfiles de consumidor que redefinen la sostenibilidad 2. Tendencias en sostenibilidad y ESG: El nuevo reglamento europeo CSRD marca un antes y un después en la exigencia de reportes sostenibles. El enfoque se traslada de la divulgación a la integración real de la sostenibilidad en la toma de decisiones empresariales. Economía circular, biodiversidad y condiciones laborales cobran mayor protagonismo. La transparencia en la cadena de suministro y la gestión del riesgo climático se vuelven imperativos estratégicos. Se potencia el uso de indicadores ESG vinculados a la rentabilidad y resiliencia empresarial. 3. Intersección entre seguridad y sostenibilidad: La fusión entre EHS y ESG se considera inevitable: ambas áreas comparten objetivos y herramientas. Se valora el rol de los profesionales de la prevención como actores clave en la estrategia de sostenibilidad. La medición integrada de KPIs permite evaluar impacto en salud, seguridad, bienestar, diversidad e inclusión. La tecnología facilita una gestión inteligente y colaborativa del riesgo, y una cultura organizacional más madura. También puedes leer: PwC y Uanataca se unen en una gran jornada de reforestación junto a Cascos Verdes en el sur de Quito 4. Recomendaciones clave del informe: Apostar por liderazgos visibles y comprometidos. Desarrollar estrategias de adaptación al cambio climático y la incertidumbre global. Invertir en plataformas tecnológicas interoperables para facilitar el cumplimiento normativo. Promover una cultura compartida de seguridad y sostenibilidad que abarque a toda la organización y su cadena de valor. El informe concluye que la sostenibilidad y la seguridad ya no pueden tratarse como ámbitos separados. Integrarlas de manera estratégica es clave para reducir riesgos, cumplir normativas, mejorar la reputación y garantizar un crecimiento empresarial sostenible. Fuente: Prevencionar.com