Otro tema importante es calcular las necesidades de riego en función de los datos climáticos locales, junto a la integración de las tecnologías de predicción para calcular la demanda de agua. Eso sí, todos estos elementos han de estar integrados bajo una misma plataforma de gestión y comunicación de datos, que incorpore Big Data y una analítica avanzada para mejorar la planificación y gestión del riego. Es decir, asistimos a una especie de “teletrabajo” por parte de los agricultores, quienes -sin bajarse de sus tractores- cada vez más se encuentran a los mandos de smartphones, tablets y demás dispositivos tecnológicos que les permiten trabajar de manera más digital y flexible, más adaptada a los nuevos tiempos que vivimos. Y todo ello es posible por la implantación de la tecnología en el sector agrario, que lo hace más eficiente, productivo, sostenible y competitivo. Además de más atractivo para la incorporación de jóvenes, lo que a su vez podría ser un aliciente para asegurar el relevo generacional en un sector donde la edad media es bastante avanzada. Agricultura Inteligente “La digitalización del campo, mediante la implementación de tecnologías como IoT, Inteligencia Artificial, Cloud y Blockchain proporciona al agricultor una información fundamental para tomar mejores decisiones dirigidas a optimizar el negocio e incrementar la productividad. Además, la agricultura inteligente tiene la capacidad de reducir notablemente el uso de los fertilizantes y pesticidas, recortar el número de los desplazamientos y conseguir un ahorro de agua de hasta el 30%”. Son palabras de Andrés Escribano, director de nuevos negocios e Industria 4.0 de Telefónica Tech, que recientemente exhibió en el Mobile World Congress (MWC) su demo “Making Smart Agro happen”, que cuenta con el desarrollo tecnológico necesario para desplegar en el campo soluciones de agricultura de precisión, gestión de riego inteligente, así como la trazabilidad del proceso de producción y certificación del origen del producto mediante Blockchain. También te puede interesar: Ecuador busca el crecimiento de la acuicultura con innovación y tecnología En resumidas cuentas, “Making Smart Agro happen” muestra al agricultor los beneficios de la digitalización del campo ayudándole, por ejemplo, en las siguientes tareas: Planificación de sus labores de forma más eficiente. Prevención de enfermedades y plagas en el cultivo, gracias a algoritmos de Inteligencia Artificial. Optimización del tiempo de gestión y los recursos, como el agua del riego. Aplicación de fertilizantes y fitosanitarios con precisión y de forma selectiva. Adecuación de sus procesos de producción, para tener la capacidad de reaccionar ante imprevistos y cambios en el entorno. Fuente: Telefónica