Antes de la llegada de la crisis por el coronavirus, el Banco Mundial alertaba que el cambio climático podría empujar a 100 millones de personas a la pobreza para 2030. Este panorama se hace más evidente tras el confinamiento, que ha provocado un parón sin precedentes en la economía mundial. Según la ONU, hasta 270 millones de personas pueden acabar el año viéndose en situación de hambre aguda. Con este contexto y en el marco del tradicional ‘Diálogo de Petersberg para la Acción Climática’, celebrado en abril, 30 ministros de todo el mundo han coincidido en señalar que se requiere de una respuesta conjunta en la que la recuperación económica sea compatible con el cuidado del medio ambiente y de las personas y tenga a la tecnología como catalizador. Evidentemente, los efectos adversos del cambio climático han sido agravados por la pandemia del Covid-19 y ha evidenciado la necesidad de un nuevo modelo de crecimiento económico más respetuoso con el medioambiente y con las personas. Antes de su llegada, muchas empresas e instituciones ya abogaban por un desarrollo más sostenible, pero la actual crisis ha acelerado la tendencia. En este escenario, Indra, por ejemplo, ocupa un lugar destacado para ser el aliado tecnológico que necesitan las administraciones y las empresas en su transición hacia la economía verde, dado que actualmente ya ofrece soluciones que contribuyen a frenar el cambio climático. En la era post covid, la tecnología de Indra desempeñará un papel importante en la acción global por el clima y en el alcance de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El transporte, la energía, ciudades inteligentes y la protección del planeta y los recursos naturales, son algunos de los ámbitos, en los que Indra puede facilitar la transición hacia un nuevo modelo de desarrollo sostenible. Soluciones líderes a nivel mundial Si algo ha demostrado la crisis del Covid-19 es el enorme impacto que tiene sobre el medioambiente la actividad en las ciudades, que son ya responsables de más del 70% de las emisiones de dióxido de carbono. La plataforma de smart cities de Minsait, una compañía de Indra, ya ha conseguido rebajar más del 35% el consumo de agua para riego o el 45% del consumo energético de alumbrado y edificios públicos. Por su parte, el sistema para la monitorización de redes de transporte de hidrocarburos y agua por medio de fibra óptica de Minsait permite disminuir un 75% de las emisiones de CO2 asociadas a labores de vigilancia convencionales. Igualmente, se han logrado reducciones de entre un 15 y un 25% en las emisiones contaminantes mensuales en el ferrocarril y el 6% las procedentes del tráfico vial en una autopista, gracias a las soluciones de smart mobility y transporte sostenible de Indra que aplican big data e inteligencia artificial. Las soluciones de Smart Mobility y Transporte Sostenible favorecen una movilidad más sostenible y colaborativa. La tecnología de Indra, implantada en más de 50 países y más de 100 ciudades, ayuda a reducir la huella de carbono y mejorar la calidad del aire: optimiza la gestión del tráfico y del transporte, promueve el uso del transporte público, mejora la fluidez del tráfico, optimiza rutas, reduce los atascos y las emisiones que producen. Por ejemplo, sus sistemas de ticketing implantados en más de 50 ciudades, podrían reducir el uso de plástico y el papel hasta un 70% con el uso de pago por móvil. La eficiencia energética y la apuesta por las energías renovables y no contaminantes son, igualmente, piezas fundamentales contra el cambio climático. Las soluciones de infraestructuras inteligentes (Smart Grids) de Minsait han logrado, por ejemplo, reducir un 20% las pérdidas de energía en la red de distribución, así como reducir los costes y mejorar la fiabilidad del sistema eléctrico. Finalmente, el sistema Onesait Oil&Gas Environment es capaz de detectar en pocos minutos y sin intervención humana, pequeños volúmenes de petróleo en la superficie marina.