Asolog impulsa soluciones basadas en inteligencia artificial, conectividad regional e investigación sectorial. La logística en Ecuador vive un proceso de reinvención. Según Carlos Luis Burgos, presidente de la Asociación Logística Ecuatoriana (Asolog), 2024 ha sido un año de retos y aprendizajes. “La tecnología está, lo que falta es que empecemos a usarla”, sostiene al referirse a la necesidad urgente de adoptar inteligencia artificial generativa en toda la cadena logística. Ante esta brecha, Asolog prepara el lanzamiento de un programa de formación y aplicación de IA para el sector. Otro desafío crítico es la desconexión entre la formación académica y las necesidades reales del mercado. “Existe una brecha entre lo que enseñan las universidades y lo que necesita la industria logística”, alerta Burgos. Por ello, desde el gremio se trabaja en propuestas educativas que integren contenidos técnicos y operativos de alto impacto, tanto en carreras de pregrado como de posgrado. En cuanto a infraestructura, Ecuador enfrenta una carrera contra el tiempo frente al avance de Perú y Colombia. Para no quedar rezagado, Asolog desarrolla un estudio macrologístico que busca posicionar al país como un hub regional. “Debemos aprovechar nuestra posición geográfica para conectar con la región andina y el mundo”, recalca Burgos. Esto implica inversiones en carreteras, puertos, aeropuertos, aduanas y servicios fronterizos. El escenario global tampoco da tregua. La escasez de contenedores, puertos colapsados y el alza en los fletes marítimos han elevado los tiempos y costos logísticos. “El consumidor final es quien termina asumiendo estos costos”, explica Burgos, subrayando que las demoras ya suman una o dos semanas adicionales en promedio para importaciones y exportaciones. También te puede interesar: Perspectivas y tendencias económicas: En el mercado del transporte y logística de carga A nivel nacional, medidas como la tarifa de USD 20 para paquetes de categoría B (provenientes de plataformas como Temu o Shein) buscan frenar el uso indebido de la normativa aduanera. Burgos reconoce que esta decisión del Gobierno es necesaria, pero exige mayores controles en origen y destino para evitar una ola de contrabando que afecte al comercio formal y a los productores locales. De cara al futuro, la segunda Encuesta Nacional Logística permitirá medir avances y oportunidades. En la edición 2023, los costos logísticos representaron el 17,9% de las ventas. “A pesar de los retos, el nivel de servicio alcanza un 80%, lo cual nos ubica bien frente a la región. Pero aún hay 20 puntos por mejorar”, concluye Burgos. La logística ecuatoriana se enfrenta al reto de transformarse, innovar y competir sin perder el paso.